Categorías: Sociedad

El nuevo temblor trae menos alarma a los vecinos de Ramírez de Arellano

Al contrario que en el seísmo de enero, pocos fueron los melillenses que decidieron salir de casa tras el terremoto.

El dicho “a todo se acostumbra uno” puede aplicarse a los melillenses tras ver sus reacciones al último temblor de 5.1 grados en la escala de Richter que se registró en la madrugada de ayer. De hecho, entre los trabajadores y residentes de la calle Carlos Ramírez de Arellano no cundió el pánico, ya que, tal y como relataron a El Faro, la mayoría de ellos optó por no salir de su casa, todo lo contrario a lo que hicieron tras el seísmo del 25 de enero.
José Antonio, que desayunaba tranquilamente en una cafetería ayer por la mañana, comentó a este periódico que se dio “el mismo susto” que con el terremoto del mes pasado, pero que en esta ocasión se limitó a “salir al portal en pijama”. “Esta vez no fuimos a la calle”, narra refiriéndose a él y a su mujer. La razón que da es que, entre otras cosas, el temblor de la pasada noche duró menos que el de enero.

“Nunca te acostumbras”
Pese a todo, este vecino de la calle Carlos Ramírez de Arellano comenta que nunca se acostumbra uno a que tiemble toda su casa y que tras el fuerte terremoto de 5.1 grados notó “algunas réplicas”, pero admite que no todas las que se produjeron. “Mi casa es antigua y se mueve mucho, pero no he tenido ningún desperfecto”, sentencia José Antonio.
Por otra parte, Juan, que tiene un comercio en esta calle, aseguró que esta vez, al contrario que la anterior, consiguió convencer a su mujer de quedarse en casa. “¿Qué puedes hacer ante un caso como éste?”, se pregunta.

A la calle
María Ángeles, por su parte, cuenta que salió de su casa por sus hijos que “estaban muy nerviosos” y que se limitó a meterse en el coche y esperar una hora con los niños abordo. Después, volvieron a dormir.
Otro testimonio es el de Carmen, una melillense que no se volvió a dormir tras notar el temblor a las 4:46 horas de la pasada madrugada y sus respectivas réplicas. Además, explica que no salió a la calle porque vio que ningún otro vecino lo hacía.

Compartir

Artículos recientes

Las cartas que el franquismo no logró enterrar llegan a Melilla de la mano de Nieves Muriel

Hay lugares donde el tiempo no termina de pasar del todo. Archivos, bibliotecas, depósitos en…

4 horas hace

El catedrático Nicolás Olea alerta de los riesgos de los plásticos y químicos en la vida cotidiana

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de Melilla ha acogido en la tarde de…

6 horas hace

Gustavo Bravo y Riduan Dris, entre los mejores entrenadores de España

El fútbol melillense volverá a tener un destacado protagonismo en el panorama nacional gracias al…

8 horas hace

La zona infantil del Parque Hernández cierra por un problema de electricidad estática

La zona infantil del Parque Hernández permanece cerrada al público desde hace varios días debido…

8 horas hace

El Club Triatlón Melilla tiene una destacada actuación en Almería

El Club Triatlón Melilla completó una destacada participación en el Campeonato de España de Triatlón…

8 horas hace

Duro verano para el CD Higicontrol

Las localidades gaditanas de Chipiona y Guadalcacín pusieron el punto final a la primera etapa…

8 horas hace