El motín registrado el pasado 6 de febrero en el módulo de Preventivos del Centro Penitenciario de Melilla tuvo una dimensión y una gravedad mayores de las reflejadas en la versión oficial difundida por la Dirección del centro, según denuncian los sindicatos ACAIP y CSIF, que han hecho pública una nota conjunta para matizar y ampliar lo ocurrido durante ese episodio.
La Dirección del centro penitenciario comunicó que se trató de un “amotinamiento puntual”, protagonizado por cinco internos, que fue controlado rápidamente mediante el diálogo, sin necesidad de emplear la fuerza y sin que se produjeran heridos. Esa versión fue recogida por los medios de comunicación, que informaron de un interno atrincherado en el patio con dos latas aplastadas utilizadas como objeto cortante, generando momentos de tensión antes de que la situación quedara normalizada.
No obstante, desde ACAIP y CSIF sostienen que los hechos tuvieron una entidad mucho mayor y que la información trasladada a la opinión pública fue “incompleta y sesgada”. Según explican, no se trató únicamente de una negativa aislada al traslado de un interno que debía regresar a su centro de cumplimiento tras acudir a un juicio en Melilla, sino de una negativa más amplia a regresar a las celdas por parte de varios reclusos.
De acuerdo con el relato sindical, un grupo reducido de internos permaneció en el patio del módulo portando objetos potencialmente peligrosos, entre ellos barras metálicas arrancadas del mobiliario, lo que incrementó el riesgo para el personal penitenciario. Durante el incidente, aseguran que se produjeron amenazas verbales de extrema gravedad dirigidas tanto a los funcionarios como a sus familiares, con expresiones que incluían amenazas de muerte.
ACAIP y CSIF denuncian que, pese a la gravedad de la situación, la Dirección evitó ordenar una intervención inmediata, alegando el temor a que otros internos grabaran la actuación con teléfonos móviles. Esta decisión, afirman, supuso una falta de autoridad y dejó a los jefes de servicio y a los funcionarios “sin respaldo” ante un escenario que califican de crítico para la seguridad del centro.
Según los sindicatos, tras la retirada de los mandos, fueron los propios funcionarios quienes lograron reconducir la situación mediante el diálogo, consiguiendo que los internos depusieran su actitud y aceptaran ser trasladados a celdas de aislamiento, aunque las amenazas continuaron durante ese proceso. Lejos de quedar resuelto el conflicto, los problemas se prolongaron una vez los internos quedaron aislados.
En este punto, ACAIP y CSIF detallan que algunos reclusos manipularon las tuberías de las celdas, provocando una inundación de varios centímetros de altura que afectó a una galería recientemente renovada y al sistema eléctrico del módulo. Esta acumulación de agua dificultó la apertura de puertas y cancelas y generó nuevos problemas de seguridad dentro del centro. Además, se produjeron daños materiales, como la destrucción de una celda y el arranque de una ventana que fue arrojada al patio.
Los sindicatos subrayan que estos hechos no aparecen reflejados en el comunicado oficial de la Dirección, que sí destacó públicamente la actuación “ejemplar” de los funcionarios, pero sin reconocer, a su juicio, la magnitud real del incidente ni las decisiones adoptadas durante su gestión.
Para ACAIP y CSIF, lo ocurrido el 6 de febrero evidencia una merma del principio de autoridad dentro del Centro Penitenciario de Melilla y una falta de apoyo al personal. Ambas organizaciones se preguntan si la Dirección está preparada para afrontar situaciones de este calibre o si su actuación se limita a la apertura de expedientes disciplinarios a los trabajadores.
Por todo ello, los sindicatos exigen el cese de todo el equipo directivo, al considerar que sus decisiones pusieron en riesgo la integridad de los funcionarios y han contribuido a que estos hayan perdido autoridad frente a los internos. ACAIP y CSIF aseguran que hablan en nombre de la plantilla cuando afirman que, tras lo sucedido, los trabajadores no se sienten respaldados por la Dirección del centro.









Porque solo contáis y escucháis la versión de la cárcel y no escucháis la de los presos? Esos funcionarios corruptos y maltratadores y asesinos. No veis lo que pasa dentro, yo he vivido todo eso. Incluso vi como un funcionarios ahogo a un preso en botafuegos, ALGECIRAS. y los presos no denuncian, he visto palizas de muerte etc.... asi que no digáis bobadas