El Melilla Ciudad del Deporte afronta esta semana un nuevo reto dentro del calendario de la Primera FEB, con un compromiso intersemanal de máxima exigencia en la pista del HLA Alicante. El encuentro, correspondiente a la jornada 20, se disputará este miércoles 11 de febrero, a partir de las 20:45 horas, en el Centre de Tecnificació Esportiva d’Alacant, escenario de un duelo que promete un alto nivel competitivo.
Tras el encuentro disputado el pasado domingo ante el Fibwi Mallorca, la plantilla y el cuerpo técnico del conjunto melillense se desplazaron en la mañana del lunes 9 de febrero hasta tierras alicantinas para preparar este importante compromiso liguero. Un partido que llega sin apenas margen de descanso y que pondrá a prueba la capacidad de recuperación y concentración del equipo.
El cuerpo técnico de la entidad melillense no tendrá ningún tipo de problemas a la hora de poner en liza a todos los componentes de su primera plantilla ya que ninguno de ellos está atravesando por lesión alguna después del partido que se disputó en tierras palmesanas en la jornada de este pasado domingo. El Melilla Ciudad del Deporte encara esta cita con la firme mentalidad de lograr la victoria en una cancha complicada y ante un rival de entidad, que ya se impuso a los melillenses en el encuentro de la primera vuelta disputado el pasado mes de noviembre, con un marcador de 79-90.
Aquel choque, correspondiente a la jornada 7, dejó patente el potencial del conjunto dirigido por Rubén Perelló, que volverá a ser un rival de máxima dificultad. Uno de los grandes referentes del HLA Alicante es el pívot Kevin Larsen, que ya fue determinante en el partido de la primera vuelta y que continúa siendo el principal baluarte interior del conjunto levantino.
El jugador de 2,08 metrosfirma unos promedios de 16,6 puntos por encuentro, a los que suma 4,8 rebotes y 2,8 asistencias, alcanzando una valoración media de 20,4, números que reflejan su enorme influencia en el juego. En la dirección, el equipo alicantino cuenta con la solvencia de Mike Torres, base que destaca por su lectura de juego y su capacidad para hacer jugar a sus compañeros. Torres aporta 9,6 puntos y 2,8 asistencias por partido, siendo un jugador clave en el equilibrio ofensivo del equipo. Junto a él, Llorente y Ceccardi completan una rotación sólida en el puesto de base, aportando intensidad y rendimiento cuando les toca asumir protagonismo. Tras la salida de Walker, el HLA Alicante incorporó a Edy Polanco, un alero con gran capacidad anotadora desde diferentes posiciones.
Polanco promedia 14,6 puntos, con porcentajes muy destacados: 61,5% en tiros de dos, 46,2% en triples y 85,2% desde la línea de tiros libres, además de ser un jugador muy peligroso en el uno contra uno, donde genera constantes ventajas. Otro de los nombres propios del conjunto alicantino es Álex Jordá, un jugador rápido en la ejecución del tiro tras bloqueo directo, eficaz en el uno contra uno y especialmente peligroso cuando entra en dinámica positiva de anotación. Su capacidad para abrir el campo supone una amenaza constante para las defensas rivales.
El trabajo colectivo del HLA Alicante se completa con la aportación de jugadores como Unai Mendicote, un perfil trabajador, intenso y comprometido tanto con balón como sin él, siempre al servicio del equipo. A ello se suma el talento del alero estadounidense Tucker Richardson, un jugador con un rápido armado de tiro y que puede resultar letal en rachas positivas. En la pintura, además de Larsen, destaca la presencia del ala-pívot Deng Geu, un jugador completo que aporta equilibrio entre defensa y ataque, así como el pívot Boubacar Coulibaly, otra “torre” de 2,08 metros cuya envergadura y físico intimidan tanto en defensa como en ataque. Jugadores como Isma Tamba y Jean Mwema completan una rotación profunda, siempre preparados para responder a la confianza del técnico alicantino.








