El magistrado del Tribunal Supremo Ángel Hurtado ha procesado al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y a la fiscal jefe provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, por un delito de revelación de secretos por las filtraciones relacionadas con el caso de la pareja de Isabel Diaz Ayuso por fraude fiscal.
En concreto, Hurtado ha dictado este lunes auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado, equivalente a procesamiento, contra García Ortiz y Rodríguez al considerar confirmados los indicios de delito contra ellos.
El magistrado señala que, a nivel indiciario, cabe presumir que el fiscal general facilitó a un medio de comunicación el confidencial contenido de un correo, de 2 de febrero de 2024, en el que el abogado de Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, "de común acuerdo" admitía al fiscal la comisión de dos delitos fiscales en su nombre. Un correo que le fue remitido por la fiscal jefe provincial de Madrid, Pilar Rodríguez.
Hurtado destaca que dicho correo contenía información sensible relativa a aspectos y datos personales de González Amador, en una conversación privada entre letrado y fiscal que está sujeta a criterios de reserva y confidencialidad.
Indicaciones de Presidencia del Gobierno
El juez considera en su escrito que el fiscal filtró un correo electrónico sobre la investigación por fraude fiscal a la pareja de Isabel Díaz Ayuso "a raíz de indicaciones recibidas de Presidencia del Gobierno". Así comienza el relato de hechos que, de forma indiciaria, recoge el juez en el auto con el que pone fin a la instrucción de este caso con el procesamiento -paso previo a la apertura de juicio oral- de García Ortiz y de la fiscal jefe provincial de Madrid, Pilar Rodríguez.
El magistrado no hace ninguna mención más a las indicaciones que habría recibido el fiscal general tras publicar el diario El Mundo el 13 de marzo de 2024 que la Fiscalía había ofrecido un acuerdo a Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, cuando en realidad la oferta y reconocimiento de dos delitos fiscales partía de la defensa de ese empresario.
Sí que apunta el juez que el día siguiente a esa presunta filtración desde Fiscalía General del Estado se envió copia del correo en el que el abogado de González Amador admitía dichos hechos a Pilar Sánchez Acera, directora de Gabinete de Óscar López, entonces director del Gabinete del Presidente del Gobierno, quien lo usó para dar instrucciones al que era líder del PSOE en Madrid, Juan Lobato, para que lo exhibiese en una intervención en la Asamblea de la Comunidad de Madrid.
El magistrado citó como testigo a Sánchez Acera en el procedimiento y descartó su participación en hechos delictivos, aunque dejó constancia en su resolución judicial sus dudas sobre las "fisuras" de su relato. Sánchez Acera y el entonces secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallés, han sido los únicos cargos de Moncloa que han declarado en la causa, ambos como testigos.
Apoyo del Gobierno
El Gobierno ratifica su apoyo al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, pese a su procesamiento por parte del Tribunal Supremo por revelación de secretos, y confía en que se acabe conociendo "toda la verdad" en relación con el asunto por el que el cual juez Ángel Hurtado ha adoptado esta decisión.
Fuentes de Moncloa han manifestado a EFE que el Ejecutivo mantiene "todo" su respaldo al fiscal y que confían en que se puedan aclarar las circunstancias de las filtraciones relacionadas con el caso abierto por presunto fraude fiscal a la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
Desde el Gobierno de Pedro Sánchez siempre se ha insistido en la inocencia de García Ortiz, y bajo el convencimiento de que las pruebas y testimonios recabados por el magistrado del Supremo apuntan a que el fiscal no filtró nada sobre los problemas con Hacienda del novio de Ayuso, Alberto González Amador.








