El herido, con quemaduras de tercer grado, no pudo llegar al hospital con vida.
El joven marroquí que resultó abrasado en un incidente con la Policía marroquí en Beni-Enzar, el pasado miércoles, falleció finalmente a las dos horas de que comenzara su traslado al hospital de Casablanca, según informaron a El Faro fuentes policiales españolas.
El joven, Mohammed Suleiman de 21 años, que tenía quemaduras de tercer grado en todo su cuerpo recibió primero atención en el hospital Hassain de Nador, sin embargo debido a la gravedad de su estado los facultativo decidieron derivarlo a la unidad de quemados del hospital Ibn Rush, en Casablanca, pero Suleimman no pudo resistir el trayecto que separa ambas ciudades y murió en el camino.
Los hechos se remontan al miércoles cuando el fallecido y su padre, contrabandistas de gasolina, fueron interceptados por agentes de la Policía marroquí. Según las informaciones que se aportaban en el portal Nadorcity.com, tras un forcejeo con los agentes, parece que alguien, no queda claro quien, encendió un cigarrillo que provocó una explosión. Del incendio resultaron heridos además de la víctima, su padre, Abdullah Suleiman, con quemaduras en las manos y uno de los policías, que se quemó la parte superior del cuerpo.








