La Ciudad Autónoma de Melilla acogerá la IX Olimpiada Filosófica en el IES Juan Antonio Fernández Pérez, donde se celebrarán las pruebas escritas el 16 de febrero a las 17:00 horas. Esta iniciativa, dirigida al alumnado de secundaria y bachillerato, tiene como objetivo fomentar la reflexión crítica, el análisis profundo y el diálogo filosófico, ofreciendo a los jóvenes la oportunidad de desarrollar habilidades de pensamiento lógico, creatividad y expresión personal.
Para poder participar, es imprescindible completar previamente la inscripción a través del formulario disponible en la web oficial de la Olimpiada antes del 10 de febrero. Los estudiantes interesados pueden elegir entre cinco modalidades: Disertación Filosófica, Fotografía Filosófica, Vídeo Filosófico, Dilema Moral y Ensayo Internacional.
Los finalistas en cada categoría tendrán la oportunidad de representar a Melilla en la fase estatal de la Olimpiada Filosófica de España, que se celebrará en Ciudad Real los días 17 y 18 de abril de 2026. Esta etapa permitirá a los participantes medirse con jóvenes de toda España y profundizar en el análisis de temas filosóficos de relevancia universal.
El tema de este año, “La locura. Don Quijote en el mundo actual”, invita a los estudiantes a explorar la relación entre la locura, la razón y la realidad a través del célebre personaje literario. Etimológicamente, la palabra “locura” proviene del latín lōcūra, que significa “lugar apartado” o “fuera de lugar”, y se asociaba con comportamientos irracionales o extraños que indicaban que alguien estaba separado de la realidad. También se vincula con locus, que significa “lugar”, sugiriendo que la locura implica no encontrarse en el sitio correcto, ya sea físico, mental o social. Algunos autores la relacionan incluso con luco, un bosque misterioso poblado de leyendas, o con loquendo, asociado con el habla, dada la tendencia de los locos a expresarse mucho.
Don Quijote representa una forma singular de locura: no es un accidente ni un estado fortuito, sino una decisión consciente. Alonso Quijano, influido por los libros de caballerías, elige vivir un delirio heroico que le permite dar sentido a su existencia. Prefiere enfrentarse a gigantes imaginarios y defender castillos inexistentes a aceptar la realidad cotidiana, percibida como mezquina y carente de ideales.
Dentro de su lógica, su locura es coherente: los molinos se convierten en gigantes, las ventas en castillos y las prostitutas en princesas. Esta percepción selectiva del mundo convierte a Don Quijote en un personaje más noble, valiente y coherente que muchos de los que lo rodean. Sin embargo, cuando recupera la razón, Don Quijote no se “cura”: muere de lucidez, comprendiendo que su locura había sido la única forma digna de vivir.
Los participantes pueden abordar distintas perspectivas filosóficas y contemporáneas dentro del tema. Una de ellas es la locura lúcida, un concepto que describe estados en los que una persona presenta un trastorno mental grave, como psicosis o delirios crónicos, pero mantiene intacta su capacidad de razonar sobre cuestiones no relacionadas con su delirio.
Otra línea de análisis es la posverdad, un fenómeno en el que los hechos objetivos pierden influencia frente a emociones, creencias personales o narrativas sentimentales, influyendo más en la opinión pública que la evidencia objetiva. Este concepto permite reflexionar sobre cómo, en la sociedad contemporánea, la percepción puede dominar sobre la realidad, en una forma de locura colectiva con similitudes con la experiencia de Don Quijote.
Finalmente, se puede explorar la paranoia colectiva, un fenómeno en el que grandes grupos comparten de manera simultánea delirios de persecución o grandeza, reforzando creencias falsas a escala social. Desde esta perspectiva, se observa una especie de locura distribuida, donde miles o millones de personas sostienen, refuerzan y legitiman su propia visión alterada de la realidad.
La Olimpiada Filosófica de Melilla representa así una oportunidad única para que los estudiantes reflexionen sobre la relación entre la imaginación y la razón, la locura y la lucidez, y cómo estas ideas atraviesan tanto la literatura como la vida contemporánea. Participar en este concurso permite desarrollar pensamiento crítico, habilidades de expresión y formar parte de un diálogo más amplio sobre cultura, ética y sociedad.








