El primer mes de 2026 está cerca de concluir, pero no dejan de sucederse las alertas por viento y fenómenos costeros en un enero con unas condiciones climatológicas bastante adversas en Melilla. Este fin de semana han vuelto a repetirse las alertas y la ciudad autónoma se ha visto azotada por rachas de viento de hasta 80 kilómetros por hora, acompañadas de lluvias persistentes. En definitiva, un fin de semana cargado de alertas naranjas y amarillas.
Un fin de semana en el que el Cuerpo de Bomberos se ha enfrentado a una decena de incidencias por toda la ciudad, repartidas entre ayer sábado y la mañana de hoy domingo.
Fuentes del Cuerpo han confirmado a este medio que, por otra parte, estas han sido actuaciones normales que se producen en cualquier jornada con viento en Melilla.
El Cuerpo también actuó ayer en unos ventanales que, debido al fuerte viento, corrían el riesgo de romperse y caer los cristales. Además, se encargaron de la recogida y saneamiento de cables sobre la fachada de una vivienda.
Los Bomberos se encargaron de retirar vallado caído en la vía pública. Elementos que pertenecían a obras, así como a un solar y a un vallado perimetral.
Mientras tanto, en lo que ha transcurrido de domingo, los Bomberos se han enfrentado a dos actuaciones relacionadas con el viento.
En primer lugar, han procedido a la retirada y saneamiento de un andamio inestable en la calle Lope de Vega y en la retirada de una señal de tráfico caída en plena vía pública en la explanada del Estadio Álvarez Claro.
Afortunadamente, no ha habido que lamentar daños personales por el viento en Melilla.
Los parques y jardines municipales permanecieron cerrados durante la jornada de ayer debido al fuerte viento.
Fin de semana de alerta
Melilla afronta este fin de semana con inestabilidad meteorológica con la activación de un aviso naranja por fenómenos costeros, debido a vientos de hasta 70 kilómetros por hora y olas que de 4 metros de altura. Según informó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la alerta ha afectado al litoral de la ciudad autónoma desde las 00:00 horas del sábado 24 de enero y se ha mantenido activa hasta las 07:00 de este domingo. Desde esa hora, el nivel de aviso se ha reducido a amarillo, aunque seguirán vigentes las recomendaciones de precaución hasta la noche.
Además, se ha activado un aviso amarillo por viento en zonas urbanas, con previsión de rachas que podrían superar los 80 km/h, especialmente en áreas expuestas. Este segundo aviso comenzó el sábado y ha continuado hasta las 05:00 horas de hoy domingo.
Este nuevo temporal se suma a una cadena de episodios meteorológicos adversos que está marcando este primer mes del año en Melilla. En lo que va de enero, se han activado hasta tres avisos diferentes por mala mar y fuertes vientos, lo que está consolidando una tendencia inusual para estas fechas.
El pasado 9 de enero, por ejemplo, Melilla estuvo también en nivel naranja por condiciones marítimas adversas, una situación que obligó a tomar precauciones en el puerto y que tuvo repercusiones en la operativa de las líneas marítimas. Días después, se volvió a activar un aviso amarillo por oleaje, con olas de entre dos y tres metros, acompañado de vientos intensos que afectaron a la movilidad y obligaron a reforzar las medidas de seguridad en la vía pública.
Todo apunta a que enero de 2026 quedará registrado como uno de los meses más complicados en lo que a condiciones meteorológicas se refiere. El fuerte viento, el frío persistente y las sucesivas alertas están alterando la vida cotidiana de la ciudad. Este patrón responde a una dinámica invernal marcada por frecuentes borrascas atlánticas, que están afectando a buena parte del norte de África y del sur peninsular.
Desde la Ciudad Autónoma y Protección Civil se han emitido recomendaciones de autoprotección dirigidas a la ciudadanía, especialmente a quienes viven en zonas cercanas al litoral o deben desplazarse por vías expuestas. Se aconseja evitar actividades marítimas recreativas, no acercarse a espigones ni zonas rocosas, asegurar toldos, macetas y objetos sueltos en terrazas y seguir las actualizaciones meteorológicas oficiales.
Pese a que las alertas naranjas parecen haberse retirado, la previsión para los próximos días sigue sin mostrar una mejora clara. La Aemet continuará evaluando la evolución de esta situación invernal atípica, que ha convertido a enero en un mes donde el frío, el viento y el mar embravecido están siendo los protagonistas indiscutibles del día a día melillense.








