El euríbor a 12 meses, el principal indicador que determina el coste de alrededor de cuatro millones de hipotecas variables en España, ha entrado en una fase de ascenso acelerado que ha sorprendido incluso a los analistas más prudentes. En apenas unas semanas, el índice ha encadenado catorce subidas en diecisiete sesiones de marzo, situándose en un nivel que no se veía desde comienzos de 2025. El último dato diario, un contundente 2,929%, deja al euríbor a las puertas psicológicas del 3%, un umbral que muchos consideraban improbable hace solo unos meses.
Este repunte no es un fenómeno aislado. La media mensual provisional de marzo ya se sitúa en el 2,479%, muy por encima del 2,14% registrado en el mismo mes del año anterior. Este salto supone un cambio de tendencia significativo tras un periodo de relativa estabilidad, y anticipa revisiones al alza en miles de cuotas hipotecarias a partir de abril. Para quienes revisan su préstamo de forma anual, el impacto será especialmente notable, ya que la comparación interanual se realiza contra uno de los meses más bajos del ejercicio previo.
La subida del euríbor está estrechamente vinculada a las expectativas del mercado respecto a la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). La reciente inestabilidad geopolítica, especialmente la escalada del conflicto en Irán, ha generado tensiones en los mercados financieros y ha impulsado la percepción de que el BCE podría verse obligado a endurecer su postura. Los inversores ya descuentan varias subidas de tipos desde el nivel actual del 3%, y no se descarta que la primera, de 25 puntos básicos, pueda materializarse en la reunión de abril.
La subida del euríbor refleja el temor del mercado a un endurecimiento monetario
El impacto sobre las familias es inmediato y tangible. Un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1% y revisión anual, pasará a pagar alrededor de 874 euros mensuales, unos 7 euros más que en la revisión anterior. Aunque la cifra pueda parecer moderada, el verdadero problema es la tendencia: si el euríbor continúa escalando, las revisiones de los próximos meses podrían ser mucho más severas. Para quienes tienen revisiones semestrales, el encarecimiento ya es evidente desde el año pasado, con incrementos que rondan los 25 euros mensuales.
A pesar de que el aumento actual de las cuotas todavía no es dramático, los expertos advierten que el verdadero riesgo se encuentra en el horizonte cercano. Si no se produce un giro sustancial en la evolución del euríbor, abril podría marcar el inicio de una fase de encarecimiento más pronunciada. El año pasado, el índice hipotecario se situó en el 2,14% en ese mismo mes, tras una de las mayores caídas del ejercicio. Tres meses después, en julio, alcanzó mínimos anuales en el 2,07%. Comparar esos valores con los actuales deja claro que el margen de subida para las cuotas es considerable.
El escenario plantea un desafío para los hogares con hipotecas variables, que ya han sufrido varios años de volatilidad. Muchos se plantean cambiar a tipo fijo o mixto, aunque las condiciones actuales del mercado no siempre resultan atractivas. Las entidades financieras, por su parte, observan con atención la evolución del euríbor, conscientes de que un incremento demasiado abrupto podría elevar la morosidad.
El euríbor entra en “vuelo libre” y abre la puerta a nuevas subidas de tipos
En definitiva, el euríbor se encuentra en pleno “vuelo libre”, impulsado por factores económicos y geopolíticos que escapan al control de los consumidores. La incertidumbre domina el panorama, y todo apunta a que los próximos meses serán decisivos para determinar si este repunte es un episodio puntual o el inicio de una nueva etapa de tipos altos en la zona euro.








