El Consejo General de los Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros ha manifestado su preocupación por la situación operativa de los agentes aduaneros en Melilla, una de las cuestiones analizadas durante su último pleno, celebrado recientemente y en el que se abordaron los principales retos que afronta el sector en distintos puntos del país.
Durante este encuentro de carácter profesional, la organización, que agrupa a los representantes de la actividad aduanera en España, examinó asuntos clave como la implantación del Código Aduanero de la Unión, la coordinación con el Ministerio de Agricultura y Pesca en torno a la importación de productos pesqueros y las dificultades que enfrentan agentes en áreas con circunstancias especiales, entre ellas Gibraltar, Ceuta y Melilla.
El pleno destacó que en Melilla los profesionales del sector continúan afectados por una persistente incertidumbre operativa en la zona, sin que hasta la fecha exista claridad sobre algunos aspectos prácticos de la operativa aduanera local. Esta inquietud se enmarca dentro de un contexto más amplio de ajustes normativos y de procedimientos administrativos que están impactando en los trámites de despacho aduanero y en la gestión de certificados y garantías de la deuda fiscal conforme a la normativa vigente.
Entre los puntos debatidos también estuvo la cuestión del alcance temporal de la vigencia de los apoderamientos para autorizaciones de despacho aduanero y su eventual prórroga. La Agencia Estatal de Administración Tributaria, a través del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, ha reconocido que sigue analizando el asunto y ha asegurado que aclarará los criterios aplicables a la mayor brevedad posible, con el fin de reducir la incertidumbre entre los operadores.
Además de estos temas técnicos, la preocupación por Melilla se explica también a partir de las dudas expresadas por agentes y transitarios melillenses sobre la operativa real de la aduana comercial con Marruecos. En una reunión de la Federación Española de Agentes Aduaneros celebrada en enero de 2025, representantes del sector ya señalaron que no existe información clara y pública sobre la situación, lo que dificulta a los profesionales comprender cómo deben realizar los trámites y qué requisitos se aplican.
Uno de los elementos que más preocupa a los agentes es el tratamiento de Melilla como tercer país por parte de Marruecos, lo que implica la imposición de aranceles y, por tanto, un encarecimiento significativo de los productos que entran desde territorio marroquí. Esta circunstancia ha desincentivado la utilización de la aduana comercial melillense, puesto que el paso de mercancías desde la Península con arancel cero resulta más competitivo en comparación con la ruta a través de Marruecos.
Asimismo, los agentes aduaneros expresaron su malestar por la falta de respuesta a las cartas enviadas al presidente del Gobierno español solicitando aclaraciones sobre la situación aduanera en Melilla, sin que hasta ahora se haya recibido una contestación formal.
La combinación de estos factores, como la incertidumbre normativa, la falta de publicación oficial de procedimientos, el tratamiento arancelario desigual y la ausencia de respuesta de las autoridades, ha motivado que los representantes del sector soliciten claridad y medidas concretas para garantizar la operativa aduanera en Melilla y reducir la incertidumbre que afecta tanto a profesionales como a operadores logísticos y comerciales.
En el plano interno del sector, el Consejo General espera que las conclusiones y contactos establecidos con las administraciones pertinentes permitan avanzar hacia soluciones más coordinadas y aceptables dentro del marco normativo de la Unión Europea, con especial atención a las particularidades de enclaves como Melilla.








