El denominado Comité de Liberación de Ceuta y Melilla ha sido reactivado oficialmente por Marruecos con un discurso ampliado y endurecido. Ya no se limita únicamente a reivindicar las ciudades autónomas y los peñones del norte de África como "territorios ocupados", sino que ahora también incluye entre sus objetivos combatir el independentismo rifeño, al que acusa de estar alimentado por intereses externos, especialmente por Argelia.
El comité, creado originalmente como una herramienta simbólica del nacionalismo marroquí para reclamar la soberanía sobre Ceuta, Melilla y las islas e islotes bajo soberanía española, había permanecido años en segundo plano. Sin embargo, su reactivación se produce en un contexto político delicado, tanto en Marruecos como en España. En este nuevo escenario, el organismo actúa como una pieza más en la estrategia de presión diplomática de Rabat.
Según informan medios como Yabiladi, el comité ha comenzado una nueva etapa con un discurso más amplio, en el que se denuncia lo que califican de "proyectos separatistas" alentados desde Argelia en la región del Rif. La narrativa oficial del comité asocia estos movimientos con "maniobras extranjeras" que buscan desestabilizar la unidad territorial de Marruecos desde el norte del país. Además, se los vincula con un intento de dividir al Estado marroquí en un momento en el que este refuerza su presencia internacional.
La reactivación del comité coincide con un momento de tensión diplomática entre Rabat y Madrid. Fuentes diplomáticas citadas por prensa marroquí interpretan esta maniobra como una advertencia indirecta hacia el Partido Popular, al que Marruecos observa con atención ante la posibilidad de que encabece el próximo Ejecutivo español. Cabe recordar que una de las últimas fricciones entre ambos países se produjo tras la participación del Frente Polisario —enemigo frontal de Rabat en el conflicto del Sáhara Occidental— en un congreso organizado por el PP. La presencia de representantes saharauis fue considerada por Rabat como una ofensa directa.
Este movimiento también se produce en un momento en el que el Gobierno de Pedro Sánchez atraviesa un periodo de inestabilidad, lo que Marruecos podría interpretar como una oportunidad para reforzar su presión y reivindicaciones territoriales. La percepción en Rabat es que la actual administración española no tiene asegurada su continuidad, lo que deja margen de maniobra para tensar el tablero diplomático.
El nuevo posicionamiento del comité incluye declaraciones y documentos en los que se insiste en la “españolidad ilegítima” de Ceuta y Melilla y en el derecho histórico de Marruecos sobre estos territorios. El discurso ha sido reforzado en plataformas sociales y foros oficiales, donde también se alerta sobre el "peligro" de los movimientos rifeños, considerados un desafío a la unidad nacional marroquí y al papel del rey Mohamed VI como garante de la integridad territorial del país.
La ampliación de los objetivos del Comité de Liberación sugiere que Marruecos no solo busca consolidar su postura frente a España, sino también neutralizar posibles focos internos de contestación territorial, especialmente en regiones con fuerte identidad histórica y social como el Rif. La alusión directa al apoyo de Argelia a estas corrientes añade un componente regional a la tensión, en un momento en el que la rivalidad entre Rabat y Argel sigue marcando buena parte de la política norteafricana.









...y liberanos del mal.
Amen
Abdelkrim para los Rifeños, es un Traidor, un cobarde y un vendido. Por salvar su pellejo, entregó el Rif y a los Rifeños al yugo alauita. Y éstos que dicen ser un comité que quiere liberarnos, no son más que una manada de chivatos y serviciales del sátrapa alauita. Viva la República libre del Rif, Viva la Republica Democrática Saharaui, fuera genocidas chivatos y monarquías dictatoriales de sus territorios. Muerte al perro
Como el Sahara Occiental obtenga reconocimiento internacional, vais a ir a tomar por...