Salah Mezzian (Melilla, 1978) combina su labor en la Fundación Mensajeros de la Paz con su afición al dibujo. Siempre afable, contesta con gusto las preguntas de El Faro.
-¿Cómo le va la vida?
-Muy contento, porque estoy haciendo una labor social con Mensajeros de la Paz y como ilustrador me va muy bien. He ganado varios premios nacionales y estoy muy satisfecho de mis logros desde que comencé y de que todos los objetivos que me marqué desde el principio se están consiguiendo.
-¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de su trabajo?
-En el aspecto social, lo que más me gusta es ayudar a las personas necesitadas. Yo empecé como voluntario en Mensajeros de la Paz y actualmente estoy de coordinador y me llena mucho. Y no hay nada que no me guste. Me cuesta un poquillo madrugar, pero estoy ya acostumbrado.
-¿Puede contar alguna anécdota que le haya sucedido ejerciéndolo?
-Bastantes. Cuando estaba repartiendo los cafés solidarios, me han pedido desde un café cortado a un manchado o a una nube. Esto llama la atención, porque nosotros repartimos descafeinados a todo el mundo.
-¿Y lo más curioso, o extraño, que le ha sucedido en la vida?
-Que gente del extranjero se haya interesado por mis ilustraciones.
-¿Cuáles son sus próximos retos?
-Seguir trabajando ayudando a los demás en el aspecto solidario y, como ilustrador, darme a conocer a nivel nacional y, por qué no, a nivel internacional.
-¿Cómo ve el futuro de Melilla?
-Lo veo muy positivo. Comparado con otras ciudades, Melilla está muy bien, sobre todo por el aspecto intercultural que hay en la ciudad. Hay que recalcar la convivencia en la ciudad. También su situación geográfica, que está todo muy cerca y que se puede vivir muy bien aquí.
-¿Cuál es su expresión melillense favorita?
-Jajaja. La palabra ‘rasista’, con la ‘s’, me llama mucho la atención, porque lo veo como con un toque de ironía.
-¿Y su lugar favorito de Melilla?
-Hombre… Yo vivo al lado de Melilla la Vieja y del Mantelete. Me encanta. Es una zona muy tranquila.
-Explique su filosofía de vida…
-Ah, eso lo tengo claro: mucha tranquilidad, mucha tranquilidad y mucha tranquilidad, y ya está.
-Diga un lugar al que le gustaría viajar.
-A Dinamarca y Noruega.
-¿Viajaría al futuro?
-Mmm… No..
-¿En qué época histórica le habría gustado vivir?
-En el período del Renacimiento, sobre todo, y fundamental también la época de la Ilustración.
-¿Usa mucho las redes sociales?
-Si, bastante, por mi trabajo. Tengo Instagram, Facebook y TikTok, aunque este no lo uso tanto, para dar a conocer mi trabajo sobre la ilustración.
-¿Qué haría si le tocara le lotería?
-Seguir trabajando.
-¿Cuál es su color favorito?
-El azul, por Monet, el pintor impresionista, que me encanta.
-¿Qué música suele escuchar?
-Me gusta bastante la música retro de los años 80, porque la de ahora está distorsionada con las aplicaciones de voz y hay poca originalidad. Sobre todo, me gustan Pink Floyd, Metallica (aunque suene raro), Status Quo y Queen.
-¿Cuál es su comida favorita?
-Sin duda, la ‘harera’ de mi madre, que está riquísima.
-¿Y la bebida?
-Lo que más me gusta es un buen mosto. No bebo alcohol yo.
-¿Cuál es su época del año favorita?
-Está claro: cuando descanso y, para descansar, el verano. Y también momentos de tranquilidad en invierno. Básicamente todos los meses, pero, sobre todo, el veranito, cuando descanso.
-¿A qué dedica el tiempo libre?
-Lo tengo clarísimo: a leer y, sobre todo, a la ilustración. Y, cuando puedo, a escribir también literatura infantil.
-¿Qué prenda de ropa no falta en su armario?
-Una chaqueta de invierno está claro que no falta y tampoco una bufanda. Nada del otro mundo.
-¿Tiene miedo a algo?
-Miedo todos tenemos a algo. Si te dijera que no tengo miedo a nada, te estaría mintiendo. A que me hagan daño, por ejemplo. Gente de mucha confianza que te haga mucho daño, que me ha pasado. Eso sí que es muy duro.
-¿Cuál es el mejor consejo que le han dado?
-Mi abuela, que en paz descanse, mi decía: trabajar, trabajar y esforzarme. Me acuerdo perfectamente.
-¿Y el mejor consejo que ha dado usted?
-El mismo consejo que me dio mi abuela. A todo el mundo que está de bajón porque no encuentra trabajo le digo que esforzarse es lo más importante, porque todo tiene su recompensa con el esfuerzo. Con perseverancia y constancia, al final se ve la luz.
-¿Me podría decir cuáles son su mejor y su peor recuerdo en la vida?
-Ufff… Los mejores recuerdos, lo tengo clarísimo, la época de los 80. Fue una etapa muy bonita en Batería Jota. En cuanto al peor recuerdo, casi me pilló la famosa riada de 1997 en Melilla. Mi madre solía bajar al mercado y me estaba temiendo lo peor, pero, gracias a dios, no ocurrió nada. Estaba en la casa. Pero por aquel entonces nadie llevaba móvil.
-¿Cuál era su asignatura favorita en el colegio?
-El dibujo. La plástica, que decíamos antes.
-¿Y la que menos le gustaba?
-Uh, detestaba las matemáticas.
-Una manía.
-Que esté todo ordenado. Me gustan las cosas bien ordenadas. No me gusta que estén las cosas desordenadas. Soy muy maniático del orden.
-¿Cuál es su animal favorito?
-Siempre me han llamado mucha atención y me encantan los gatos.
-Diga una habilidad suya que nadie conozca.
-Me encanta cocinar postres caseros. Cuando quiero desconectarme de la ilustración, del dibujo, de la escritura y de todo en general, hago un pequeño postre. Algo muy sencillo como un bizcocho o un flan de huevo.









