Se marcan como objetivo para 2020 una notable reducción de la pobreza y el fracaso escolar.
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) ha sido una de las primeras ONGs de la ciudad autónoma en presentar sus propuestas y sugerencias al Pacto Social redactado por el Gobierno local. La asociación humanitaria hace propuestas tanto para modificar algunos contenidos del texto como para incluir algunas medidas adicionales.
En las ideas remitidas al Ejecutivo local, a las que ha tenido acceso El Faro gracias a los miembros de esta ONG, incluso se remarca la ausencia en el documento de un marco conceptual para responder a la pregunta de qué se habla al referirse al término de intercultura, que es así como define el pacto a Melilla en su primer capítulo.
Como principal sugerencia, desde la ONG abogaron por la creación de un Pacto Local por la Inclusión, un acuerdo político que vaya más allá de la legislatura actual y que recoja la visión de todos los partidos para conseguir “un compromiso compartido” por todas las fuerzas políticas, con el fin de hacer de este objetivo un proyecto de ciudad en el que se comprometa el conjunto de la administración y se implique activamente a los actores sociales.
Un proyecto de ciudad
“Dicho acuerdo implicaría el compromiso de desarrollar el Primer Plan de Inclusión Social de la Ciudad Autónoma de Melilla, en el que se establezcan medidas específicas, objetivos cuantificables y recursos adecuados, teniendo en cuenta las necesidades y características de sus habitantes”, subrayaron. “Este pacto, que debería ser liderado por la administración local, requeriría un amplio nivel de consenso social y político. Su objetivo sería conseguir un modelo de desarrollo en el que se inviertan los datos de pobreza y exclusión social actuales”, agregaron los miembros de esta asociación humanitaria de Melilla.
Para la ONG, es fundamental establecer prioridades claras de cara a la erradicación de las formas de pobreza extrema y severa. En particular, hacer efectiva y de forma urgente la intervención contra la pobreza infantil, “ya que los niños de hoy serán los adultos de mañana y de su estado actual dependerá en gran medida su situación futura y, por extensión, de la Ciudad”.
Por ello, la ONG defiende que el Plan de Inclusión que proponen ha de convertirse en el marco de referencia básico para liderar la transformación social hacia una ciudad más inclusiva y justa, facilitando la orientación y la ordenación estratégica de las políticas y recursos de inclusión, construyendo un marco de acciones para el futuro de la ciudad, con la implicación de todos los agentes públicos y privados y con un compromiso ciudadano “real”.
Implicación en el proceso
“Para asegurar la cohesión social y para sostener la integralidad, la transversalidad y la coherencia de un proyecto, es necesario desarrollar modelos de trabajo interdisciplinares que apuesten por involucrar a la sociedad civil, tanto a las ONG de acción social como al resto de agentes y a los propios ciudadanos, pero muy especialmente a las propias personas afectadas por procesos y situaciones de riesgo de exclusión. Esto pasa indefectiblemente por la necesaria articulación de espacios de participación ciudadana”, defendieron.
Así pues, desde la asociación se marcan objetivos para 2020 conseguir que el 75% de la población entre 20 y 64 años esté empleada, reducir el abandono escolar a menos del 10% y reducir el número de personas en riego de pobreza.
En lo referente a apartados como la igualdad de género, EAPN apunta que el compromiso con esta idea debe fundarse en un esfuerzo ideológico, y para que éste se haga efectivo, la Ciudad debe promover políticas al respecto hasta “empaparse” de prácticas culturales que visibilicen a las mujeres, tales como festivales de arte femenino, celebraciones sobre mujeres relevantes de la historia o mitología de distintas culturas.
Por otro lado, se sugiere poner nombre de mujeres representativas a calles, parques y edificios de la ciudad autónoma y la ejecución de campañas de sensibilización. Todo esto debe ir acompañado, según las ideas de EAPN, de una estrategia pública de visibilización de la posición, no sólo social y política, sino también cultural de las mujeres. “La ciudad debe promover acciones educativas fundadas en la igualdad”, apuntaron desde la ONG de la ciudad autónoma.








