La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza ha procedido a un tratamiento intensivo de limpieza, desinfección y desinsectación en el área donde hasta hace pocas semanas se encontraba la colonia felina ubicada en las inmediaciones del Parque Lobera. Esta actuación tuvo lugar tras recibir denuncias por parte de operarios encargados de las obras en el parque, quienes alertaron de las condiciones insalubres del lugar.
Según la información remitida por la Consejería, la intervención se realizó la semana pasada como respuesta inmediata a los informes de la empresa Ferrovial, adjudicataria de las labores de mejora y acondicionamiento del Parque Lobera.
Los trabajadores comunicaron haber sufrido picaduras de pulgas y manifestaron su preocupación por los fuertes olores procedentes del espacio donde habitaban anteriormente los gatos. Esta situación llevó a las autoridades a intervenir de manera urgente.
La operación fue ejecutada por personal de las empresas Valoriza e Higicontrol-Athisa Medio Ambiente, especializadas en gestión de residuos y control sanitario. Durante la intervención, se retiraron colchonetas, palets, toldos, restos de comida en descomposición, basura y otros residuos, que se encontraban acumulados en el recinto.
Posteriormente, se procedió a un baldeo exhaustivo y a la aplicación de productos desinfectantes para erradicar la presencia de parásitos, pulgas, moscardas y otros insectos.
La Consejería ha calificado el estado del espacio como "deplorable", indicando que la acumulación de excrementos, orines, parásitos y agentes patógenos representaba un riesgo tanto para la salud humana como para el entorno. Con esta intervención, el objetivo ha sido restaurar las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas en una zona que forma parte de un enclave público frecuentado por ciudadanos.
Esta actuación llega después de que el pasado mes se llevara a cabo el traslado de los 18 gatos que conformaban la colonia felina, una medida que generó un amplio debate social y la reacción crítica de varias asociaciones animalistas de Melilla. Estos colectivos denunciaron públicamente que el traslado se había ejecutado sin consultar a los cuidadores voluntarios que gestionaban la colonia, ni garantizar plenamente el bienestar de los animales.
La Consejería, por su parte, argumentó que el traslado respondía a criterios de seguridad, debido al inicio de las obras en el parque, y que el objetivo era proteger tanto a los animales como a las personas que trabajan o transitan por la zona. Aunque no se han dado detalles sobre el lugar al que fueron trasladados los felinos, se aseguró que la medida se adoptó siguiendo protocolos técnicos.
Ahora, con la limpieza completa del antiguo emplazamiento de la colonia, se cierra un capítulo más en esta polémica. El lugar ha quedado despejado de residuos y desinfectado, en un intento por recuperar la salubridad y la normalidad del entorno. Desde el área de Medio Ambiente insisten en que la intervención era necesaria ante el deterioro evidente de la zona y los riesgos que esto implicaba.
No obstante, diversas organizaciones de protección animal continúan solicitando mayor transparencia, planificación y participación en decisiones que afecten a colonias felinas u otras situaciones similares. A su juicio, la coordinación entre la administración y los colectivos que trabajan por el bienestar animal debe ser una prioridad para evitar conflictos y garantizar soluciones adecuadas.
El área desinfectada forma parte de un espacio verde de alto tránsito, por lo que la actuación no solo responde a una cuestión de salud, sino también de imagen y funcionalidad del Parque Lobera.
La Consejería ha reiterado su compromiso con el mantenimiento de los espacios públicos en condiciones óptimas y ha señalado que seguirá actuando ante situaciones que comprometan la salubridad urbana.








