La ciudad autónoma está siendo punto de encuentro para las Casas de Melilla que están repartidas por toda la Península. En su mayoría, fundadas y compuestas por melillenses que dejaron atrás sus raíces hace tiempo, pero que siguen llevando su tierra por bandera y la promocionan allá donde vayan. El presidente del Gobierno local, Juan José Imbroda, ha recibido al numeroso grupo en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea.
En la cálida bienvenida, ha hecho un repaso por algunos de los hitos más importantes de la ciudad que, según ha recordado, es española desde el año 1497. El conjunto modernista, uno de los más relevantes de Europa, la ciudad vieja o, como se la conoce popularmente, “el pueblo”, el singular contexto histórico, social y cultural de la ciudad… Una riqueza que solo se encuentra en este enclave del norte de África.
Ha resaltado la prosperidad de épocas pasadas, cuando era un destino muy atractivo para hacer riqueza, que coincidió con el momento en que “Melilla salió al llano” a finales del siglo XIX, en la que Enrique Nieto, discípulo de Gaudí, tuvo mucho que ver. Tiene también “muchas cosas de todas las ciudades de España. Nos consideramos bastante andaluces”. Llevado al momento actual, ha mencionado los bonos turísticos y los avances en materia de conectividad, la llegada reciente de cruceros y el interés que está despertando a todos los niveles.
Ha destacado la voluntad de los presidentes al difundir sus bondades por todo el país y al organizar esta actividad que congrega a tantas personas. “Sobre todo, lo que veo es mucho amor a Melilla”. En el encuentro han estado presentes la consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor Fadela Mohatar y el presidente de Emvismesa Hassan Driss Bouyemaa. “Estáis en vuestra casa y tenemos unos anfitriones que son de lo mejor, vuestros presidentes”.
Sorprende que, para muchos de los visitantes, esta es su primera vez en la ciudad. De cada casa regional han venido una treintena de personas, siendo en total unas 190; llegaron el día 25 y se quedarán aproximadamente hasta el 30 de junio. Las casas andaluzas, de Barcelona o Valencia no se han perdido la tradicional cita melillense. “Siempre, la primera vez que se va a Melilla, se espera otra cosa, y ya cuando se termina, «qué sorpresa, yo no sabía que era así». Es una de las ciudades más bonitas de España”, ha expresado Imbroda.
Es multicultural, y en ella vive gente hospitalaria que mira por el bien de Melilla. “Ya sabéis que aquí estamos musulmanes, cristianos, judíos, hindúes, menos ya, gitanos también, pero formamos una sola familia”. Así, José González Jiménez, presidente de la Casa de Melilla en Málaga y de la Federación Nacional de Casas de Melilla, ha hecho también una breve intervención en el Salón Dorado. “Como todos los años, tratamos de traer lo máximo que podemos entre todas las Casas y nos reunimos aquí en Melilla para intentar dar a conocer nuestra tierra”.
Las casas regionales
Este fin de semana, planeaban hacer una visita a La Legión que finalmente no se va a poder celebrar, pero sí han realizado una ruta panorámica en bus por todo el territorio. “Tenemos Melilla Monumental, mañana el pueblo”. Además, pasarán por establecimientos tradicionales para degustar los platos típicos melillenses. Entre ellos, la Taberna Andaluza o el Rincón Casa Sadia. “Yo creo que el que viene a Melilla se queda encantado y vuelve”. Organizan actividades variadas en Málaga para dar a conocer la cultura local. “Es la gran pequeña desconocida y merece la pena”, ha concluido el presidente de la casa regional.
Por su parte, José Antonio García-Pezzi, presidente de la Casa de Melilla en Granada, ha incidido en el hermanamiento que existe entre la ciudad autónoma y la comunidad autónoma de Andalucía. Con 17 años se fue a estudiar a Granada, conoció a una granadina y se quedó a vivir en la tierra de la Alhambra. “La verdad, vengo todos los años de siempre. Tengo aquí a mis mejores amigos, a cinco hermanos, y ahora vamos a comer todos juntos. Y me tira mucho, es que es mi tierra”.
Hacen una labor fundamental de promoción durante todo el año, lo que explica que un buen porcentaje de los viajeros no conociese la ciudad previamente. “Es una gran ciudad en todos los aspectos, merece mucho la pena”. Cada uno de sus casi 13 kilómetros cuadrados lo vale, ha puesto de manifiesto. Le emociona la acogida, ahora que vive fuera, siempre que regresa a su ciudad, un gesto que coincide mucho con la forma de ser de los melillenses.
Sin embargo, ha lamentado que todavía quedan algunas asignaturas pendientes como puede ser la capacidad para acoger a tantas personas. “No hemos podido ser 400 porque nos han limitado a treinta y algo” (se refiere a cada grupo). Opina que los hoteles, o la ciudad en general, no está preparada para ello. De hecho, querían haber venido el próximo fin de semana, pero al coincidir con el Mercado Renacentista de Carlos V, que transcurre en Melilla la Vieja, las reservas estaban completas.
Los problemas de transporte también siguen siendo el centro de la conversación. Aunque el presidente de la Casa de Granada ha incidido en que, afortunadamente, suelen resolverse con la ayuda de Iberia o de la propia Ciudad Autónoma. Cree que falta otro gran hotel que, “seguro, estaría lleno siempre”. Ese apoyo que se les brinda desde el Gobierno local, en sus palabras, “nos beneficia mucho y nos ayuda mucho a poder traer gente”.
Continuando por Sevilla, el presidente de la casa regional y de la Federación Sevillana de Casas Regionales, Antonio Doménech García, ha comentado que iniciaron los preparativos de la visita en el mes de abril. “Hemos venido 34 personas y nos sentimos muy satisfechos de estar en Melilla. De las 34, de la Casa hemos venido 12. El resto, es la primera vez que vienen”. Les recomienda que disfruten de ella, porque “no van a encontrar una ciudad en tan pocos kilómetros”.
La playa, “el pulmón verde” que son los pinares de Rostrogordo, no falta de nada. Organizan desde la Federación Sevillana un encuentro en pleno centro de la capital hispalense en el que las 16 casas colocan stands en los que dan a conocer los diferentes territorios. Allí publicitan Melilla, los bonos turísticos y las rutas disponibles desde Motril, Almería o Málaga en barco, y desde otras ciudades como Sevilla o Madrid en avión. “Ahora tenemos la suerte de que tenemos un vuelo directo desde Sevilla. Así que todos los días hay un vuelo, un avión a Sevilla”.
El Encuentro de Casas Regionales y Provinciales, “España en Sevilla”, acumula ya varias ediciones y es todo un éxito: “Es el mejor escaparate que tenemos para dar a conocer Melilla en Sevilla”. Casi 20.000 personas pasan por allí en los tres o cuatro días que dura el evento. Doménech García afirma que, sin las facilidades que ofrece la Ciudad Autónoma, sería mucho más difícil viajar al territorio y que los precios por lo general son ahora más asequibles. “Antes la verdad es que costaba mucho”. Le gustaría, igualmente, que hubiese más opciones hoteleras para que fuese posible ir en cualquier fecha.
José Luis Caras Toledo es presidente de la casa valenciana desde hace más de dos décadas y secretario de la Federación Nacional de Casas de Melilla y de la Confederación de Casas Regionales y Provinciales de España. “Como melillense, es un placer volver aquí con mi gente y pasar unos días en Melilla”. Para septiembre, está tratando de organizar una visita a la ciudad autónoma de las 14 casas regionales que hay en Valencia, un grupo de cerca de 200 personas.
Convocan charlas, conferencias y exposiciones, y cuando son las Fallas, los invitan para que hablen de su tierra y sus regiones. Con respecto a la visibilidad actual que se le da al territorio, cree que se ha avanzado bastante, en parte gracias a la labor que hacen las doce casas melillenses. “Lo único que echamos de menos es que la comunicación no es buena”; tienen que viajar a Madrid o a Málaga, lo que encarece el coste final del trayecto.
Ha recordado cuando hizo cincuenta años de casados con su mujer y viajó con sus cuatro hijos y seis nietos a la ciudad. Durmieron una semana en el Parador de Melilla. “Las puertas del Ayuntamiento se me abrieron y estuve encantado de traerlos. Ahora, cuando cumplo los 60 años de casado, estoy intentando volver otra vez porque mis nietos me lo piden ya”. La Casa de Melilla en Valencia pausará su actividad habitual tras la visita hasta el mes de septiembre, en el que acogerá el Día de Melilla y la celebración en honor a la Virgen de la Victoria. Esperan poder regresar para hacer la tradicional ofrenda de esas fechas.
En el fin de semana, disfrutarán de lo mejor de la gastronomía y el paisaje melillense. Descubrirán de nuevo el modernismo, la parte vieja, vivirán muchos buenos momentos y llegarán a sus respectivos hogares con el deseo de volver a su ciudad natal lo antes posible. Aunque algunos se lo han pensado mejor y han decidido pasar unas pequeñas vacaciones en el lugar que los vio nacer.







