El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza de la Ciudad Autónoma de Melilla, Daniel Ventura, ofreció una extensa explicación sobre la situación del abastecimiento de agua en la ciudad, defendiendo la necesidad de poder utilizar el agua almacenada en el pantano como medida de respaldo ante posibles averías en la planta desaladora. En su intervención, Ventura no solo abordó cuestiones técnicas relacionadas con el suministro, sino que también lanzó críticas contra la Confederación Hidrográfica y contra representantes del PSOE en Melilla, a quienes acusó de manipular la información y de no asumir sus responsabilidades.
El pantano como garantía ante fallos de la desaladora
Ventura explicó que la Ciudad Autónoma sigue a la espera de una respuesta oficial a la solicitud presentada para poder utilizar el agua del pantano. Según detalló, la motivación principal de esta petición es contar con un margen de seguridad en caso de que la planta desaladora sufra una avería o deje de producir agua durante varios días, una situación que, según recordó, ya se ha producido en el pasado.
El consejero señaló que se han vivido episodios en los que la desaladora ha dejado de producir entre 20.000 y 22.000 metros cúbicos diarios, una cantidad que ha tenido que ser sustituida de manera urgente mediante otros recursos, como el agua de los pozos. En ese contexto, Ventura se preguntó qué habría ocurrido si la ciudad hubiera contado con el pantano en condiciones óptimas, subrayando que habría servido como un “respiro” para evitar situaciones de alarma entre la población.
Según sus palabras, si el pantano no hubiera estado abandonado durante años y se encontrara en buen estado, habría sido posible disponer de agua suficiente para varios días, mezclándola y tratándola junto con el agua de los pozos, evitando así episodios de falta de suministro.
Diferenciar entre problemas de producción y de distribución
Durante su intervención, Ventura quiso aclarar que no todas las incidencias en el suministro de agua tienen el mismo origen. Distinguió entre los problemas derivados de la desaladora y aquellos provocados por roturas en la red de abastecimiento o en las infraestructuras de impulsión.
En este sentido, explicó que cuando se produce una rotura importante en la red de distribución, ninguna fuente de agua —ni el pantano ni la desaladora— puede garantizar el suministro, ya que la prioridad en esos casos es reparar la infraestructura dañada. A su juicio, esta es una realidad que la mayoría de la ciudadanía comprende, aunque, según afirmó, a menudo se utilice políticamente para generar confusión.
Una red de abastecimiento incompleta
Otro de los puntos centrales de la rueda de prensa del consejero fue el estado de la red de abastecimiento de agua. Ventura recordó que, en virtud del convenio establecido, la Ciudad Autónoma ha ejecutado el 50% de las obras correspondientes a la renovación de la red, una parte que, según indicó, ya ha sido completada por el Gobierno local.
Sin embargo, el otro 50% corresponde a la Confederación Hidrográfica, una actuación que, según denunció, acumula retrasos reiterados. Ventura afirmó que es al menos la tercera vez que las empresas adjudicatarias de estas obras han paralizado los trabajos, y que en estos momentos la actuación lleva varias semanas detenida nuevamente.
Según explicó, los problemas estarían relacionados con autorizaciones y con incidencias internas de las empresas encargadas de ejecutar los trabajos. El consejero recordó que el plazo previsto para completar esta parte de la red era de 24 meses, un periodo que ya se ha superado ampliamente sin que la infraestructura esté terminada.
Esta situación, añadió, impide cerrar el ciclo completo de la red de abastecimiento, lo que provoca que la ciudad siga sufriendo problemas puntuales en la distribución del agua.
Críticas al PSOE y a la Delegación del Gobierno
Más allá de las cuestiones técnicas, Daniel Ventura dedicó una parte importante de su intervención a criticar duramente a la Delegación del Gobierno y a los representantes del PSOE en Melilla. En concreto, se refirió a la delegada del Gobierno y al dirigente socialista Rafael Robles, a quienes acusó de mentir de manera reiterada sobre la gestión del agua y sobre las competencias de cada administración.
El consejero sostuvo que con las explicaciones ofrecidas quedaba demostrado, a su juicio, que quienes faltan a la verdad son los representantes socialistas y no el Gobierno de la Ciudad. Aseguró que el Ejecutivo local es consciente de sus responsabilidades y las asume, pero reclamó que el PSOE haga lo propio con las suyas.
Ventura llegó a pedir públicamente disculpas por parte de la delegada del Gobierno, a quien acusó de manipular y engañar a la ciudadanía. En un tono muy crítico, cuestionó incluso su idoneidad para la gestión pública, afirmando que carece de los valores mínimos necesarios para desempeñar ese cargo.
“Los melillenses no son tontos”
En su discurso, el consejero insistió en que la ciudadanía es consciente de la situación real y que no se puede engañar de forma reiterada a los melillenses. A su juicio, las promesas y discursos del PSOE sobre cuestiones como vivienda, frontera o sanidad no se han traducido en actuaciones concretas.
Ventura aseguró que, en el tiempo que la actual delegada del Gobierno lleva en el cargo, no se ha hecho “absolutamente nada” por la ciudad, limitándose, según dijo, a discursos vacíos y a lo que calificó como “vendehumos”. En este contexto, auguró que estas actitudes tendrán consecuencias políticas en futuras elecciones.
El consejero fue más allá y pidió abiertamente la dimisión tanto de la delegada del Gobierno como de Rafael Robles, considerando que no deberían seguir ni un minuto más como representantes públicos de Melilla.
El estado actual del pantano
Ventura también ofreció datos sobre la situación actual del pantano, indicando que se ha ido llenando progresivamente y que se encuentra aproximadamente al 95% o 96% de su capacidad. No obstante, advirtió de que la infraestructura presenta deficiencias y grietas debido a la falta de mantenimiento durante los últimos seis o siete años.
El consejero reconoció que el pantano estuvo abandonado durante ese periodo y que, antes de comenzar a llenarse, se encontraba en un estado fangoso. Aun así, confió en que no se produzcan incidentes y destacó que el agua almacenada podría ser clave en situaciones de emergencia.
Según los técnicos, explicó Ventura, en caso de que la planta desaladora dejara de funcionar, el agua del pantano, mezclada con la de los pozos, permitiría garantizar el suministro a la ciudad durante un periodo de entre 10 y 15 días.
Matices sobre el uso del agua embalsada
El consejero quiso matizar que esta garantía solo sería aplicable en el supuesto de una avería de la desaladora. Si el problema fuera una rotura grave en una tubería general o en la red de distribución, ni el pantano ni la desaladora podrían aportar agua hasta que se reparara la infraestructura.
Recordó que ya se han producido situaciones en las que la rotura de una tubería ha dejado a parte de la ciudad sin suministro durante dos días, subrayando que en esos casos la prioridad siempre es la reparación de la red.
Los emisores y los vertidos al mar
En otro orden de asuntos, Ventura se refirió a la ampliación de los emisores para evitar vertidos en la desembocadura del río y en las costas de Melilla. Según explicó, el Plan Hidrológico del Ministerio para el periodo 2021-2026 contemplaba una partida de alrededor de 10 millones de euros destinada a mejorar los emisores, alargarlos y situarlos en alta mar.
Sin embargo, denunció que esa partida presupuestaria ha desaparecido nuevamente, después de haber aparecido y desaparecido en anteriores planes. En la actualidad, afirmó, la Administración General del Estado ha eliminado esos fondos tanto para el emisario de la Hípica como para el del Río de Oro.
Ventura insistió en que estas actuaciones son competencia exclusiva del Estado y lamentó que la falta de inversión esté impidiendo resolver de manera definitiva los problemas de vertidos en las costas melillenses.








