Falta ya menos de un mes para que dé inicio el mes sagrado del Ramadán 1447-2026. Un tiempo de ayuno, recogimiento y convivencia que constituye el tercero de los cinco pilares esenciales del Islam.
Aún no se dispone de la fecha exacta del inicio de este mes sagrado, aunque las previsiones astronómicas anticipan que comenzará el próximo 19 de febrero.
Durante este mes se recuerda la revelación del Sagrado Corán al Profeta Mahoma, por mediación del Ángel Gabriel, en el año 610. Señalando así el inicio del Islam. Una efeméride que conlleva un marcado significado religioso.
No será hasta la noche del 18 de febrero, la conocida como "Noche de la duda", cuando se conocerá la fecha exacta mediante la observación directa de la luna creciente (hilal) por parte de expertos y autoridades religiosas. Un aspecto que genera un intenso debate, ya que el Ramadán en Melilla y Ceuta suele comenzar otros años en fechas distintas a las del resto de países. La comunidad musulmana melillense sigue el avistamiento lunar de Marruecos, que puede coincidir o no con el de Arabia Saudí, referencia para la península.
Si se divisa la luna nueva tras la puesta del sol del día 23 del mes de Sha'ban, se considera entonces el primer día de Ramadán. Si no se observa la luna nueva tras el ocaso de la víspera del día treinta de Sha'ban o queda oculta por nubes, polvo u otros elementos en suspensión, dicho mes se completará con 30 días, por lo que el Ramadán comenzaría en Melilla el día 20 de febrero.
La Ciudad Autónoma organizará para este año un calendario con numerosas actividades por distintos puntos de Melilla con el fin de dinamizar este mes sagrado. Además, desde el Gobierno local ya anticiparon que se reforzará la iluminación en zonas como el centro, el Rastro y otros barrios periféricos, con una presencia más destacada de motivos visuales relacionados con esta festividad.
Preparación
Este medio ha conversado con algunos melillenses ante la cercanía de este mes para saber como se están preparando.
Aicha Mohamed dice que aún es pronto para prepararse seriamente para el Ramadán. Un escenario que, por otra parte para esta melillense, supone un cambio respecto a otras épocas cuando "la gente planificaba con mayor antelación".
Sin embargo, sostiene que algunos precavidos ya habrán comenzado a comprar ingredientes para determinados platos que se congelarán para llenar las mesas en las rupturas del ayuno.
"Lo que más se compra en Ramadán son productos frescos, como fruta, verdura o carne; pero no se comprará hasta que quede muy poco".
No obstante, otros productos como dátiles o té sí que ya se han comenzado a adquirir, según sugirió.
Por su parte, Mustafa Hamida asegura estar deseando que llegue Ramadán. Un mes muy positivo a la par que espiritual. Además, recuerda como se trata de un mes "muy sano".
En el caso de Said, este melillense aún no ha acometido ningún preparativo, pero dice aguardar la llegada del Ramadán con ganas. Un mes, afirma, lleno de introspección y paz.
Ramadán
Ramadán es el nombre del noveno mes del año musulmán, basado en el calendario lunar, y tiene 29 o 30 días dependiendo de la aparición de la luna creciente y del país. No todos los países musulmanes empiezan el mes de Ramadán en la misma fecha (puede variar un día) y a veces hay países que ayunan 30 días y otros solo 29 días. La fecha de Ramadán se va adelantando con el paso de los años, ya que el año lunar es más corto que el solar y así se va adelantando 11 días respecto al calendario gregoriano. Por ejemplo, este año el Ramadán empezará entre el 19 o el 20 de febrero, cuando el año pasado fue del 1 de marzo al 30 del mismo mes. Si se vuelve una década atrás, en 2016 el Ramadán fue en verano, del 7 de junio al 6 de julio.
Más allá del ayuno, el Ramadán busca fomentar hábitos de carácter espiritual, como la relación con Dios o el refuerzo de vínculos fraternales con familiares y personas cercanas.
Su denominación procede de la raíz árabe ar-ramad, cuyo significado es “calor intenso”. A lo largo de este mes sagrado, los integrantes de la ummah estrechan su relación con Dios y el Corán.
Ayuno
Aunque no es el único, durante este mes, los miembros de la comunidad musulmana deben abstenerse de consumir alimentos y bebidas desde el amanecer hasta la puesta del sol, salvo mujeres embarazadas o menstruantes, menores, enfermos y viajeros. No obstante, cuando las circunstancias son puntuales e impiden cumplir el ayuno, existe la posibilidad de recuperarlo en otros días fuera de este mes, compensando así las jornadas no realizadas.
Del mismo modo, queda prohibido fumar y mantener relaciones sexuales durante las horas diurnas.
Antes del alba se realiza una comida, conocida como suhur, mientras que al anochecer tiene lugar la ruptura del ayuno o iftar.
Además del ayuno, el Ramadán es un momento para intensificar la oración, la lectura del Corán y la caridad. Es un tiempo destinado a la reflexión personal y al fortalecimiento del vínculo con Dios.
Todo musulmán debe realizar cinco oraciones diarias, pero la llegada del mes de Ramadán supone añadir otra oración más, esta de carácter nocturno. Se trata del Tarawih.
Estos rezos nocturnos son más largos, llegando a durar hasta una hora y media, dependiendo de la mezquita.
El Ramadán posee una dimensión social muy relevante. El ayuno fomenta una mayor empatía hacia los más desfavorecidos y promueve la solidaridad. Ofrecer limosna y compartir alimentos son prácticas especialmente recomendadas durante este mes.
Se trata, por tanto, de un tiempo de reflexión, de convivencia y de acercamiento a los pilares fundamentales del Islam.
Cada país o comunidad presenta sus propias costumbres sociales, hábitos gastronómicos y tradiciones culturales durante este mes de ayuno. Habitualmente, quien ayuna realiza una comida ligera y equilibrada antes del amanecer y se abstiene hasta el crepúsculo, momento en el que se rompe el ayuno.
No existe una edad fija universal para comenzar a ayunar durante el Ramadán, aunque suele coincidir con la pubertad, generalmente entre los 14 y 16 años. Los menores no están obligados, aunque acostumbran a iniciarse de forma gradual desde los 10 años, por iniciativa propia y por imitación de los padres. La primera vez ayunan solo unas horas y lo hacen un único día durante todo el Ramadán. Al año siguiente pueden ayunar un día completo.








