Con motivo de la conmemoración del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se celebra cada 30 de enero desde su instauración en 1964, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha vuelto a poner el foco en la necesidad de reforzar el compromiso del sistema educativo con la convivencia, el respeto y la educación en valores. En esta jornada simbólica, compartida por la comunidad educativa de todo el país, el sindicato ha querido subrayar el papel esencial de la educación pública como espacio clave para el aprendizaje integral del alumnado y como vía fundamental para transmitir principios de igualdad, solidaridad y rechazo a cualquier forma de violencia.
Desde CSIF recuerdan que esta fecha no solo tiene un carácter conmemorativo, sino que también debe servir para reflexionar sobre la realidad que viven los centros educativos. En este sentido, advierten de que, pese a los esfuerzos realizados, continúan aflorando casos de acoso escolar que evidencian cómo determinadas conductas violentas siguen presentes en el entorno educativo. Situaciones que, además, suelen verse agravadas por el silencio y el miedo de las víctimas, que en muchos casos no se atreven a denunciar lo que están sufriendo.
El sindicato reconoce la complejidad y dureza de la labor del profesorado, que a diario se enfrenta a estos problemas y es responsable de activar y aplicar los protocolos de actuación existentes. No obstante, CSIF insiste en que la respuesta no puede limitarse a la intervención una vez que el conflicto ya se ha producido, sino que resulta imprescindible apostar por estrategias preventivas que permitan detectar y frenar estas situaciones antes de que se consoliden.
En este contexto, CSIF recuerda que lleva años trabajando para impulsar medidas y herramientas que ayuden a prevenir y combatir la violencia en todas sus formas, tanto dentro como fuera de las aulas. Una preocupación que se ha intensificado en los últimos tiempos ante el repunte de casos de ciberacoso, una modalidad que amplifica el daño psicológico y dificulta la intervención por producirse, en muchos casos, fuera del horario y del espacio escolar.
Como respuesta a esta realidad, el sindicato puso en marcha en diciembre de 2017 el servicio CSIF Ayuda Profes, una iniciativa destinada a ofrecer apoyo integral en situaciones de acoso escolar. Este recurso proporciona asesoramiento psicológico, pedagógico y jurídico tanto a docentes como a familias, y, según destaca la organización, ha tenido una acogida muy positiva desde su creación, consolidándose como una herramienta útil para afrontar estos conflictos.
CSIF subraya que la protección del menor debe ser una prioridad absoluta para el sistema educativo y para la sociedad en su conjunto. El bienestar del alumnado, señalan, debe situarse por encima de cualquier otra consideración, ya que de ello depende la construcción de una sociedad más justa, pacífica y democrática. En esta línea, el sindicato defiende la necesidad de mantener una labor educativa y de sensibilización continua, que no se limite a fechas concretas del calendario, sino que se extienda a todas las etapas y ámbitos sociales.
Aprovechando esta jornada, CSIF ha planteado una serie de reivindicaciones urgentes dirigidas a las administraciones educativas. Entre ellas, destaca la necesidad de reforzar las campañas de concienciación que involucren a todas las personas implicadas en la comunidad educativa, fomentando el respeto tanto al profesorado como entre el propio alumnado. Asimismo, el sindicato reclama una dotación suficiente de recursos humanos en los centros y el cumplimiento de ratios adecuadas que permitan una atención más individualizada.
Otra de las demandas pasa por el desarrollo de mecanismos ágiles y eficaces para la resolución de conflictos, teniendo en cuenta la experiencia y las propuestas del profesorado, que es quien conoce de primera mano la realidad diaria del aula. CSIF también aboga por que se tipifiquen y aborden las conductas de violencia de baja intensidad, que, aunque a menudo se minimizan, deterioran gravemente el clima de convivencia y dificultan la mejora del nivel educativo.
El reconocimiento social y profesional del docente es otro de los aspectos que el sindicato considera clave. En este sentido, reclama que la labor del profesorado sea debidamente valorada e incentivada, al tiempo que se incorporen herramientas objetivas para medir la convivencia en los centros y se impulsen programas de prevención entre iguales, que fomenten la implicación activa del alumnado en la resolución pacífica de conflictos.
CSIF enmarca estas reivindicaciones en un contexto más amplio, marcado por lo que considera una creciente polarización de la vida política y social, tanto a nivel nacional como internacional. Una situación que, a juicio del sindicato, dificulta el consenso en cuestiones fundamentales como la educación, de la que dependen las generaciones futuras.
Por todo ello, la organización sindical reitera su rechazo a cualquier forma de violencia en el ámbito escolar y vuelve a reclamar un gran Pacto de Estado por la Educación. Una alianza amplia que involucre a gobiernos, administraciones, partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales y medios de comunicación, con el objetivo de generar un rechazo social firme a la violencia escolar y de consolidar la educación como la principal herramienta para combatirla.
En el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, CSIF insiste en que los centros educativos deben ser espacios seguros, de tolerancia y convivencia, donde el respeto y el diálogo prevalezcan sobre el conflicto y donde cada alumno y alumna pueda desarrollarse plenamente en un entorno libre de miedo y violencia.








