El sindicato CSIF-Sanidad ha lanzado una dura crítica al Ministerio de Sanidad y al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) por lo que considera una "dejación total de responsabilidades" respecto a la grave situación de la sanidad en Melilla. En un comunicado difundido este martes, la central sindical recuerda que, en febrero de 2023, el Boletín Oficial del Estado (BOE) reconoció a Melilla y Ceuta como zonas de “difícil cobertura sanitaria”, pero denuncia que, a día de hoy, no se ha puesto en marcha ninguna medida concreta que permita paliar el déficit estructural de personal sanitario.
“La figura de difícil cobertura está reconocida desde hace año y medio, pero no se ha desarrollado ni retributiva ni organizativamente. El Ministerio mira para otro lado, y lo que debería ser una solución se ha quedado en papel mojado”, critica Ana Isabel Eusebio, responsable de CSIF-Sanidad en Melilla. Según el sindicato, Ingesa mantuvo múltiples reuniones con las organizaciones sindicales tras la publicación del BOE, pero ninguna de las medidas propuestas ha sido implementada.
Desde CSIF lamentan que la situación se haya convertido en “una historia de verano”, cuando se trata de un problema estructural que afecta al conjunto del sistema sanitario melillense. En su comunicado, recuerdan que comunidades con características similares en cuanto a aislamiento geográfico, como las Islas Canarias, Baleares, Castilla-La Mancha o determinadas zonas rurales de Andalucía, han aprovechado esta figura legal para aplicar incentivos y fidelizar profesionales. Incluso en algunos territorios se ha llegado a declarar la situación como de “muy difícil cobertura”, con un paquete de medidas que incluyen compensaciones económicas, mejoras en las condiciones de trabajo y apoyo en vivienda o transporte.
En cambio, en Melilla la situación permanece estancada. “Ni Ingesa ni el Ministerio han querido avanzar, ni quieren empezar a desarrollar algo que ya fue publicado oficialmente. Alegan falta de presupuestos, pero todos sabemos que, cuando hay voluntad política, se habilitan partidas extraordinarias”, señalan desde la central. Además, advierten de que no se trata de una crisis coyuntural, sino de un deterioro sostenido que amenaza con dejar a la ciudad sin servicios sanitarios básicos en los próximos años.
CSIF insiste en que la solución debe llegar desde el Gobierno central, puesto que la competencia de la sanidad en Melilla es estatal. En este sentido, reclaman una intervención urgente y realista que frene la fuga de profesionales y garantice el acceso a una atención médica de calidad para todos los ciudadanos. “Nos sentimos los grandes olvidados de España”, concluyen.
Aire acondicionado
A este escenario ya de por sí complicado se suma una nueva denuncia del sindicato relacionada con las condiciones laborales de los profesionales sanitarios. CSIF advierte de la situación crítica que se vive en el centro de salud de Zona Centro, donde el sistema de aire acondicionado permanece averiado en pleno mes de agosto. Con temperaturas extremas debido a la ola de calor que azota la ciudad, los trabajadores se ven obligados a atender a los pacientes en unas condiciones que consideran “inaceptables y peligrosas”.
“Estamos hablando de un entorno laboral que atenta directamente contra la salud de los profesionales y dificulta la atención médica a los pacientes”, afirma Eusebio. El sindicato exige a la Gerencia del Ingesa que actúe con urgencia para reparar el sistema de climatización y, mientras tanto, habilite soluciones provisionales que garanticen el bienestar de usuarios y trabajadores.
CSIF advierte de que esta situación supone un riesgo tanto laboral como asistencial. “La administración tiene la obligación legal de garantizar unas condiciones dignas. No vamos a permitir que se juegue con la salud de los trabajadores ni de los pacientes”, denuncian. En su comunicado, instan a la Gerencia a asumir su responsabilidad y recuerdan que los centros de salud deben contar con condiciones adecuadas para prestar servicio, especialmente en contextos climáticos extremos como el actual.
Estas dos denuncias llegan en un momento especialmente sensible, después de que El Faro de Melilla publicara que el Ministerio de Sanidad prevé destinar 7,7 millones de euros a campañas de publicidad institucional, mientras Melilla continúa sin recibir financiación específica para activar el plan de difícil cobertura. Para CSIF, esta noticia evidencia una vez más la falta de prioridad del Gobierno hacia la ciudad autónoma.
“La inversión en imagen pública parece estar por encima de la inversión en servicios esenciales”, señalan desde el sindicato. A juicio de la organización, el contraste entre el gasto en publicidad y la falta de respuesta a los problemas estructurales del sistema sanitario en Melilla es una muestra clara del abandono institucional que sufren sus profesionales y usuarios.








