La Ciudad Autónoma de Melilla ha adjudicado a la empresa Conurma un contrato por valor de algo más de cinco millones de euros para encargarse de la supervisión y control de los servicios de limpieza y medioambiente. La medida, que tendrá una vigencia de 30 meses, responde a lo que el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, describe como una necesidad urgente derivada del estado de abandono en el que, según él, se encontraba la ciudad al inicio de la legislatura.
El nuevo contrato contempla la incorporación de 91 trabajadores que estarán distribuidos por diferentes zonas de la ciudad para verificar el cumplimiento de las obligaciones por parte de las empresas responsables de la limpieza y recoger posibles incidencias. Ventura explicó que se trata de una contratación imprescindible ante la imposibilidad de cubrir estas funciones con personal propio de la administración.
“Desde lo público no hay manera de tener 91 personas en la calle. Ya quisiéramos. Si tuviéramos 90 personas para sacar a la calle, lo haríamos. Pero lo que tenemos está trabajando muy bien y mucho en la ciudad para reparar el daño que nos hizo el Gobierno anterior”, argumentó el consejero.
Según detalló, Conurma es una unión temporal de empresas que opera en otras ciudades como Madrid y fue seleccionada tras el correspondiente proceso de licitación. “Nos da igual la empresa. Es una empresa que aterriza en Melilla y no la conoce nadie. Sacamos el contrato a la empresa que corresponda, a la que se lo haya llevado”, señaló.
Ventura justificó la contratación por la situación que, a su juicio, se encontró el actual Ejecutivo tras acceder al gobierno de la ciudad. “Melilla estaba totalmente destrozada, abandonada, sucia, con ratas, con cucarachas, con una dejadez”, denunció el consejero, quien achacó esa situación a la gestión del anterior equipo de Gobierno. “Pretendían otras cosas y se dedicaron a otras cosas, desgraciadamente”, añadió.
Desde entonces, asegura, se ha tenido que actuar en varios frentes: desde el refuerzo del personal técnico y laboral hasta la inversión en maquinaria. En este sentido, Ventura indicó que ya se han destinado cinco millones de euros a nuevo equipamiento para los servicios de limpieza y que hay prevista una nueva inversión de ocho millones más de cara a 2026.
“La maquinaria estaba destrozada. Tuvimos que comprar nueva. Este contrato es un recurso más para poder abordar el destrozo que nos dejaron, que no es fácil”, explicó, subrayando que este tipo de actuaciones requieren más de una legislatura para mostrar resultados visibles.
El plan contempla también acciones para fomentar la sensibilización ciudadana sobre el cuidado del entorno urbano. La empresa contratada deberá realizar tareas de control, pero también de apoyo a campañas de concienciación y seguimiento de infracciones en la vía pública.
Durante su intervención, Ventura se refirió también al impacto de las sanciones por comportamientos incívicos, como el depósito indebido de residuos. Aunque reconoció que aún no se dispone de datos suficientes para establecer tendencias claras, defendió la publicación periódica de estadísticas como herramienta de transparencia. “Queremos que los ciudadanos sepan que se está sancionando, que no estamos hablando de ninguna tontería. Son sanciones importantes”, afirmó.
El consejero insistió en que no se trata de un mecanismo recaudatorio, sino de una medida reclamada por los propios melillenses. “Nos lo piden los ciudadanos, nos dicen que por qué no sancionamos más. Lo hacíamos, pero ahora también lo publicamos”, explicó.
Ventura recordó que Melilla es la ciudad con mayor densidad de población de España y una de las más altas de Europa, lo que, a su juicio, agrava los problemas asociados a la limpieza. “Somos muchos en un espacio pequeño. Por eso hay que intentar poner más orden y que todos hagamos un esfuerzo para mejorar nuestra calidad de vida”, concluyó.









Hace falta poca vergüenza para gastarse ese pastón por un trabajo que deberían hacer él y sus funcionarios.