Por mucho que diga la Delegación del Gobierno, la frontera inteligente sigue sin funcionar entre Melilla y Beni Enzar.
El Faro ha tenido acceso a los testimonios de varias personas que han cruzado en los últimos días, tanto en un sentido como en otro y tanto en coche como a pie, y en ninguno de los casos han sellado su pasaporte con este moderno mecanismo, y en todos los casos sus afirmaciones han coincidido: sus pasaportes han sido sellados con el mismo sistema de siempre, en el ordenador, en la parte española, y con la estampa física, en la marroquí.
Y, aunque también lo niegue la Delegación del Gobierno, el hecho de que el sistema se caiga está provocando esperas más largas de lo habitual.
En el caso de los caminantes con quienes ha podido hablar este medio, aseguran que últimamente, debido precisamente -intuyen, o eso les cuenta la Policía Nacional- a los problemas con el sistema de la frontera inteligente, las colas y las largas esperas no se están produciendo en Marruecos, como es habitual, sino en la parte española por mucho que los agentes aseguren que regulan el tráfico en función de lo rápido o lo lento que hagan sus trámites los oficiales marroquíes.
De hecho, este lunes, durante el regreso del puente, el día de la Inmaculada, muchos de ellos permanecieron por la tarde, durante una hora y media aproximadamente, entre las 15:30 y las 17:00 horas, en el túnel que hay en el terreno conocido como ‘tierra de nadie’ porque, después de sellar sus pasaportes en el puesto de control marroquí, la puerta de acceso a territorio español estaba cerrada y la Policía estuvo un buen rato, cuentan, sin sellar pasaportes, presumiblemente por esos problemas con la frontera inteligente. Finalmente, abrieron las puertas y la gente fue pasando poco a poco, pero, igual que cuentan que está sucediendo últimamente, de la manera tradicional y no con la frontera inteligente.








