Los sindicatos Cemsatse y USAE abandonaron este martes la Mesa Sectorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) celebrada en Madrid en protesta por la negativa de la Administración a negociar las principales demandas del personal sanitario. Estos sindicatos, que junto a CSIF suman el 75% de la representación de los trabajadores, denuncian que el Ingesa convirtió el encuentro en un "monólogo institucional" con las decisiones ya tomadas de antemano. CCOO y UGT, que representan el 25% restante, optaron por quedarse en la sala y permitir que la sesión continuara.
La decisión de abandonar el encuentro no fue improvisada. Según Cemsatse, la Dirección del Ingesa se presentó con una postura completamente cerrada, limitando el desarrollo de la sesión al trámite formal del acta y rechazando de plano cualquier debate sobre las cuestiones que más preocupan a las plantillas sanitarias. Para el sindicato, participar en ese escenario equivale a "una falta de respeto inaceptable" hacia los profesionales a los que representan.
La cerrazón de la Administración afecta, según denuncia Cemsatse, a tres demandas históricas del personal sanitario que siguen sin resolverse. La primera es la implantación de la jornada laboral de 35 horas, una medida que el sindicato considera urgente después de que se eliminaran derechos consolidados durante décadas. La segunda es la convocatoria y regulación de los concursos de traslados, paralizados desde hace tiempo y que impiden la movilidad legítima de los profesionales. La tercera es la actualización y el pago justo de las guardias, que Cemsatse califica de "congeladas e infrapagadas" pese al sobreesfuerzo que exigen al personal.
El Ingesa, lejos de abrir la puerta a negociar estos puntos, decidió continuar con el desarrollo de la Mesa Sectorial pese a haber perdido al 75% de la representación sindical. Una decisión que Cemsatse califica de "incomprensible" y que, a su juicio, vacía de contenido y de legitimidad la negociación colectiva.
La actitud de CCOO y UGT tampoco quedó sin respuesta. Cemsatse lamenta abiertamente que estas dos organizaciones no secundaran la protesta y permanecieran en un foro que, a su entender, carece ya de legitimidad real. La imagen de una mesa que sigue funcionando con solo una cuarta parte de la representación es, para el sindicato, la prueba más elocuente del estado en que se encuentra el diálogo social con el Ingesa.
Cemsatse advierte de que no participará en lo que denomina "simulacros de negociación" y exige a la Administración un cambio de actitud inmediato: el fin de las imposiciones unilaterales y la apertura de un diálogo real y efectivo. Mientras eso no ocurra, el sindicato anuncia que continuará adoptando medidas de presión para defender los derechos laborales del personal sanitario y garantizar una sanidad pública de calidad en los territorios donde el Ingesa tiene competencias.








