Las principales asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas han acogido con cautela el inicio de los trámites para reconocer la profesión militar como actividad de riesgo, tras el anuncio realizado por el Ministerio de Defensa en el Consejo de Personal. Según trasladaron Asfaspr, AUME y UMT, la medida solo se aplicaría a los militares integrados en el Régimen General de la Seguridad Social, es decir, aquellos incorporados a partir del 1 de enero de 2011, lo que dejaría fuera a una parte significativa del colectivo.
De acuerdo con la información facilitada durante el pleno celebrado este pasado miércoles, el departamento que dirige Margarita Robles ya ha iniciado el procedimiento ante el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El objetivo es establecer un coeficiente reductor que permita anticipar la edad de retiro para este grupo de efectivos.
Sin embargo, las asociaciones advierten de que miles de militares adscritos al Régimen de Clases Pasivas no se beneficiarán de este reconocimiento. Ante esta situación, ASFASPRO, AUME y UMT han solicitado la modificación del Real Decreto 402/2025 para que las asociaciones profesionales puedan participar en el proceso y se contemple una solución más amplia.
Asimismo, plantean medidas compensatorias para los efectivos excluidos, como la posibilidad de cambiar de régimen mediante una pasarela, el incremento de los haberes reguladores o el pase voluntario a la reserva a partir de los 58 años en el caso de oficiales y suboficiales, entre otras propuestas.
Las organizaciones subrayan que el riesgo asociado a la profesión es el mismo para todos los militares, independientemente de su régimen de cotización, tanto en misiones internacionales como en otros cometidos. Por ello, consideran necesario un tratamiento homogéneo para todo el personal de las Fuerzas Armadas.
Por el momento, no se ha concretado el calendario para la finalización del proceso ni para la aprobación del real decreto que regulará este reconocimiento.
Durante el mismo pleno, también se informó de un incremento en el Componente Singular del Complemento Específico (CSCE) que afectará a más de 100.000 efectivos. La subida oscila entre los 10 y los 40 euros brutos mensuales en función del nivel del puesto. No obstante, las asociaciones han calificado este aumento como insuficiente y han insistido en la necesidad de avanzar hacia una equiparación salarial con otros empleados públicos.
A pesar de estos avances, las organizaciones consideran que las medidas siguen siendo limitadas y reclaman un reconocimiento más amplio de la profesión militar, especialmente en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.







