La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Melilla celebró el sábado su cena solidaria anual, y, con esta edición, ya van 17.
En el acto, resultaron galardonadas algunas personas o entidades por su colaboración con la asociación. Amigas del Patchwork, con una década de historia a sus espaldas, vio reconocida su labor al donar cojines de descanso para las pacientes con cáncer de mama. Para ella fue el reconocimiento no institucional, ya que la ayuda procedente de la sociedad civil es siempre agradecida y necesaria para lidiar con esta enfermedad.
Pero también, y quizás más, es imprescindible la ayuda institucional y en esta ocasión la AECC quiso reconocerlo así premiando al Instituto de Mayor y Servicios Sociales (Imserso), a la Unidad de Atención a la Mujer del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y a la Consejería de Educación, Juventud y Deporte. Las tres han contribuido con la asociación a aliviar, de alguna manera, los estragos de una enfermedad cuyo número de diagnósticos en 2025 en España alcanzará, según la Sociedad Española de Oncología médica, los 296.103 casos, con un incremento de un 3,3 por ciento respecto al año 2024.
Y esto no hará sino ir a más, pues en España se prevé que en 2050 la incidencia supere los 350.000 nuevos casos al año.
Las previsiones son impactantes con un aumento tanto de los diagnósticos, un 61% más hasta llegar a los 30,5 millones en 2050 como de las muertes. Se espera que 18,6 millones de personas fallezcan como consecuencia de esta enfermedad, un número que supone un repunte del 75%, si no hay medidas urgentes y financiación específica. Dos tercios de estas muertes se producirían en países menos desarrollados.
En todo esto tienen mucho que ver varios factores: el deterioro de la capa de ozono, que provoca cada vez más cánceres de piel; y factores del estilo de vida como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la mala alimentación, la exposición a radiación y toxinas ambientales, y ciertas infecciones virales y bacterianas. También influye el aumento de la esperanza de vida de las personas en muchos países.
Ante todo ello, además de incidir en la prevención y en la investigación, urge contar con un sistema sanitario robusto para poder atender todos estos casos que se nos vienen encima. De lo contrario, el problema se irá haciendo cada vez más grande.








