La Asociación Cultural Gitana Gitanos del Siglo XXI aprovecha los meses de verano para reforzar una forma de trabajar que mantiene durante todo el año: estar presente allí donde se encuentran las familias de la comunidad. La atención en la oficina continúa siendo una parte esencial de su labor diaria, pero durante junio, julio y agosto el equipo intensifica las visitas a los distintos barrios de Melilla con mayor presencia de población gitana para acercar la información, los recursos y el acompañamiento a quienes más dificultades tienen para acceder a ellos. Personas mayores, vecinos con movilidad reducida y familias con algún miembro dependiente se convierten en los principales destinatarios de una acción y mediación que busca detectar necesidades y acompañar los procesos.
El representante de la asociación, José Heredia, explica que esta iniciativa no supone un cambio en la filosofía de trabajo de la entidad, sino un refuerzo de una metodología basada en el contacto directo con la comunidad. La oficina permanece abierta atendiendo a los usuarios que acuden para solicitar ayuda o asesoramiento, mientras que varios días a la semana los profesionales se desplazan barrio por barrio para visitar a quienes no pueden hacerlo por sí mismos.
Las visitas permiten conocer la situación real de cada familia, revisar la documentación administrativa y comprobar que los expedientes se encuentran actualizados. Según explica Heredia, uno de los aspectos en los que están centrando gran parte del trabajo es la actualización de los servicios de teleasistencia destinados a las personas mayores.
Muchos usuarios disponen desde hace años de este recurso, pero no cuentan con las mejoras incorporadas en los últimos tiempos. La asociación está revisando caso por caso para comprobar si pueden acceder a la pulsera de teleasistencia, un dispositivo que complementa o sustituye al tradicional colgante con botón de emergencia y que ofrece una mayor seguridad en situaciones cotidianas. "Nos estamos encontrando con personas que tienen concedida la asistencia, pero no tienen la pulsera. Si alguien se cae mientras se está duchando y lleva el colgante fuera del baño, no puede pulsarlo. La pulsera evita ese problema", explica Heredia.
La actualización de estos expedientes constituye una parte importante del trabajo estival. La asociación pretende que quienes ya eran beneficiarios de determinados servicios puedan acceder también a las mejoras implantadas posteriormente, evitando que la falta de información impida disfrutar de prestaciones que ya existen.
Durante estas visitas también se identifican otras necesidades relacionadas con la dependencia y la movilidad. El equipo está gestionando solicitudes del bono taxi para personas con discapacidad o movilidad reducida, así como ayudas destinadas a adaptar los cuartos de baño de las viviendas para facilitar la autonomía de las personas mayores.
Al mismo tiempo, la entidad ha colaborado en la tramitación de las ayudas convocadas recientemente para personas mayores, dependientes y con discapacidad, visitando una a una a las familias para comprobar si reúnen los requisitos y ayudarlas a completar toda la documentación necesaria.
Heredia reconoce que el contacto directo con los hogares permite descubrir situaciones que difícilmente aflorarían desde una atención exclusivamente presencial en la oficina. "Cuando visitas una vivienda aparecen otras muchas necesidades que inicialmente no conocías. Ahora estamos centrados especialmente en las personas mayores y en revisar sus expedientes, pero cada visita sirve también para orientar a las familias sobre otros recursos que pueden necesitar."
La labor de la Asociación Cultural Gitana Gitanos del Siglo XXI parte de una idea muy concreta: los recursos públicos cumplen su función cuando llegan realmente a quienes los necesitan. Para Heredia, el principal obstáculo no suele ser la inexistencia de servicios, sino el desconocimiento sobre ellos o la dificultad que muchas personas encuentran para relacionarse con la Administración.
Por ese motivo nació la oficina de atención al pueblo gitano, concebida como un espacio de mediación entre la ciudadanía y las distintas administraciones públicas, entre otras orientaciones. En ella trabaja un equipo interdisciplinar formado por trabajadores sociales, mediadores, personal administrativo y otros profesionales que ofrecen información, asesoramiento y acompañamiento durante todo el procedimiento administrativo.
El presidente insiste en que informar es solo una parte del trabajo. Muchas personas necesitan ayuda para rellenar formularios, reunir documentación o comprender los distintos trámites exigidos por cada convocatoria. "Hay personas que desconocen los recursos que existen. Otras creen que no pueden solicitarlos. Y otras simplemente no saben cómo hacerlo. Nuestra labor consiste en acompañarlas durante todo el proceso para que esas ayudas no se pierdan", explica.
La actividad de la asociación cambia a lo largo del año en función de las convocatorias que van publicando las distintas administraciones. Antes de la acción de verano, el equipo centró buena parte de su trabajo en la gestión de becas educativas dirigidas a estudiantes de Educación Primaria y Secundaria, así como a alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. "Vamos adaptando el trabajo a los recursos que van apareciendo. Hace unas semanas estuvimos con las becas; ahora estamos con las visitas a personas mayores y, mientras tanto, seguimos atendiendo cada día a quienes vienen a la oficina."
La formación y el empleo constituyen otra de las líneas de actuación permanentes de la asociación. Durante los últimos meses también se han desarrollado talleres dirigidos a jóvenes de la comunidad gitana para mejorar sus posibilidades de incorporación al mercado laboral. A través de programas como Melilla Forma y de la colaboración con Promesa, la entidad ha trabajado en la elaboración de currículums, la orientación laboral y el acceso a cursos de formación y certificados profesionales.
Heredia considera que muchos jóvenes desconocen cómo presentar adecuadamente sus capacidades y recuerda que un currículum no solo refleja la experiencia laboral, sino también las competencias adquiridas en otros ámbitos. "Todo eso también forma parte de un currículum y puede ayudarles a encontrar una oportunidad", señala. Además, la asociación anima a quienes abandonaron sus estudios a retomarlos para completar su formación y ampliar sus posibilidades de acceso al empleo.
La cercanía constituye la principal herramienta de trabajo de la entidad. Por ello, la presencia en los barrios no responde únicamente a campañas concretas, sino que forma parte de una manera de entender la intervención social basada en el conocimiento directo de las familias y de la realidad de cada zona de la ciudad.
Cuando una persona puede desplazarse, la atención se presta en la oficina. Cuando no puede hacerlo, es el equipo quien acude hasta su domicilio. Así ocurre en barrios como Tiro Nacional, Minas del Rif, la Barriada de San Francisco y otros puntos de Melilla donde la asociación desarrolla su actividad de manera continuada.
Para José Heredia, ese contacto permanente permite reducir la distancia entre los recursos públicos y quienes más los necesitan. " Nuestro trabajo consiste en informar, acompañar y hacer que esos recursos lleguen realmente a las personas para las que fueron creados".








