El Club Voleibol Melilla Ciudad del Deporte continúa apuntalando con firmeza su estructura técnica de cara a la temporada 2026/27, en la que supondrá su ambicioso estreno en la Liga Iberdrola, la máxima categoría del voleibol femenino español. Tras confirmarse recientemente la renovación de Alberto Rodríguez como primer entrenador, la entidad azulina ha hecho oficial la continuidad de un hombre de la casa: Badr Dine Domínguez Mohamed, quien ejercerá las funciones de segundo entrenador.
Badr Dine es una figura ampliamente reconocida y respetada en el voleibol nacional gracias a su extraordinaria labor en el desarrollo del deporte de base y en la faceta competitiva. Con la titulación de Entrenador Nacional Nivel 3, su perfil metódico, centrado y cercano con las jugadoras se ha convertido en una pieza indispensable en el organigrama deportivo de la entidad.
Un pilar clave en la historia reciente del club
La vinculación de Badr Dine con el proyecto azulino ha sido constante y multifacética, habiendo trabajado durante varias temporadas tanto con el área masculina como con la femenina. Su gran oportunidad y consagración en el primer equipo llegó hace dos temporadas, cuando asumió con total solvencia la dirección del equipo de Superliga 2 tras la baja médica del entonces entrenador titular, Flavio Calafell.
Bajo su liderazgo en el banquillo, el equipo no solo blindó de manera brillante el liderato del Grupo B, sino que selló la clasificación para la fase de ascenso. Una gesta que culminó con éxito histórico en la etapa final en colaboración con el técnico Salim Abdelkader, abriendo las puertas de la élite al voleibol femenino melillense.
Un aliado estratégico para la Liga Iberdrola
Con su renovación, el Club Voleibol Melilla Ciudad del Deporte se asegura un perfil que combina experiencia local, un profundo conocimiento de la idiosincrasia del club y un liderazgo deportivo de primer nivel. Su total sintonía con la filosofía de la entidad y su familiaridad con el bloque de jugadoras lo convierten en el aliado estratégico idóneo para complementar el trabajo de Alberto Rodríguez en la dirección técnica.
Con este movimiento, el club azulino da un paso más en la confección de un cuerpo técnico de plenas garantías para afrontar el mayúsculo pero ilusionante reto de competir entre los mejores equipos del país en la Liga Iberdrola.








