La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha expresado su agradecimiento a todos los militares que participaron en el despliegue realizado en Ceuta ante el cruce ilegal de la frontera, que según distintas fuentes citadas por la propia asociación afectó a entre 50.000 y 60.000 personas. La organización subraya que las Fuerzas Armadas actuaron en defensa de la integridad territorial del país, conforme a la Constitución, prestando apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El despliegue militar se enmarca en la respuesta puesta en marcha por el Gobierno a finales de julio, cuando decidió movilizar a las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en Ceuta tras la llegada masiva a nado de personas desde Marruecos. Aquel dispositivo inicial incluyó el envío de pelotones adicionales de la Guardia Civil, buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas, el patrullero Duque de Ahumada y apoyo aéreo mediante helicóptero.
ATME destaca la profesionalidad del personal militar, que, ante unas condiciones especialmente exigentes, acudió de inmediato a sus unidades en cuanto fue alertado por el mando competente. La asociación recuerda que esta disposición permanente para la defensa de España y de sus ciudadanos está recogida en la Ley Orgánica de Derechos y Deberes del personal militar, y que el trabajo se desarrolló mediante jornadas maratonianas junto al resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La organización reconoce también la actuación del Mando de Canarias, que organizó y ejecutó con rapidez el despliegue de la fuerza en cuanto recibió las órdenes pertinentes. ATME insiste en que las Fuerzas Armadas no actúan por iniciativa propia, sino que intervienen únicamente cuando reciben las instrucciones correspondientes y con la legitimidad que les otorga la ley.
Superados los momentos más críticos, con la mayor parte de los asaltantes ya de regreso a su país de origen, ATME mantiene sus reivindicaciones históricas: que la profesión militar sea reconocida como de riesgo, que mejore el modelo de carrera y que se elimine la temporalidad en las Fuerzas Armadas. La asociación señala que, durante el operativo, se ha observado a policías y guardias civiles de más de 45 años desempeñando sus funciones, edad en la que la mayoría de soldados y marineros deben abandonar el servicio.
Por último, ATME insiste en la necesidad de modificar la normativa vigente para que el personal desplegado en situaciones excepcionales como la vivida en Ceuta pueda ejercer funciones de agente de la autoridad, y reclama que conozca con precisión las limitaciones legales de su actuación.








