Un grupo de alumnas del IES Rusadir y del instituto italiano Luigi Illuminati, de la localidad de Atri, visitaron este viernes el Salón de Plenos de la Asamblea de Melilla en el marco del proyecto Erasmus+ ‘Global Citizenship’. La actividad, impulsada por el centro melillense dentro de su plan de internacionalización, forma parte de una estancia formativa en la ciudad autónoma centrada en los valores de la democracia europea y la participación ciudadana.
Durante la visita institucional, las jóvenes fueron recibidas por la consejera de Presidencia, Administración Pública e Igualdad, Marta Victoria Fernández de Castro Ruiz, quien les explicó no solo el funcionamiento del órgano de representación política local, sino también su propia experiencia personal como mujer joven en la política melillense.
Las alumnas, tanto melillenses como italianas, se sentaron en los escaños de la bancada del Gobierno y de la oposición, recreando la disposición real del Pleno. Desde allí escucharon a la consejera, que hizo un recorrido explicativo por la estructura del órgano legislativo, el valor del diálogo democrático y el papel del control institucional entre gobierno y oposición. Fernández de Castro subrayó que “aquí, los políticos nos sometemos al control de la oposición”, mostrando cómo la sala representa visualmente ese equilibrio de poderes.
La consejera también aprovechó el encuentro para introducir a las jóvenes en la historia del edificio donde se encontraban, resaltando su valor arquitectónico y mencionando a su autor, Enrique Nieto. Pero fue su intervención más personal, en la que compartió su propia trayectoria, la que generó mayor conexión con el grupo e influyó a que algunas de las alumnas preguntasen a a la consejera. Fernández de Castro relató cómo su vocación política surgió desde joven como un acto de rebeldía que fue madurando con el tiempo. Su afiliación al Partido Popular se produjo a los 17 años, aunque no fue hasta años después cuando dio el paso definitivo hacia la política profesional, sin que ella se hubiese marcado ese objetivo como primera opción laboral.


En ese sentido, destacó la importancia de que la juventud se implique activamente en los asuntos públicos y vea en la política una herramienta real de transformación. “Hace falta gente joven en la política para compartir su granito de arena”, dijo, animando a las alumnas a no temer involucrarse y ayudar a generar políticas desde el enfoque juvenil. “Independientemente del color político, hago gobierno para los que me han votado, para los que no me han votado, para los que creen en la política y para los que no”, añadió, con un discurso pedagógico sobre el valor de la gobernabilidad y la responsabilidad política.
Fernández de Castro también compartió cómo su regreso a Melilla después de varios años fuera de la ciudad fue impulsado por el deseo de aportar a su tierra. Su experiencia vital, enraizada en el “sentimiento melillita”, también fue moldeada por el ejemplo de su madre, una de las primeras mujeres abogadas colegiadas de Melilla, y por referentes políticos como Sofía Acedo. De la misma forma, Fernández de Castro valoró a su compañera de Gobierno, Randa Mohamed, a quien expresó su admiración, por su edad y la responsabilidad del área que encabeza.
Desde el IES Rusadir, las profesoras responsables del programa expresaron su satisfacción por el desarrollo del intercambio. Encarnación Lucía Díez de la Torre, profesora de inglés y coordinadora Erasmus del centro, explicó que las diez alumnas italianas, junto a sus dos profesoras acompañantes, llevan una semana en Melilla participando en diversas actividades diseñadas para promover el conocimiento cultural e institucional de la ciudad. “Hemos diseñado un plan para que conozcan Melilla y también instituciones como los juzgados”, detalló, destacando la asistencia del grupo a siete juicios rápidos en el Juzgado de lo Penal número dos como parte del programa que finaliza el sábado con su regreso a Italia.
La visita a la Asamblea fue una de las actividades que se integran dentro de un enfoque educativo. Así lo explicó Belén Gutiérrez, profesora de historia del IES Rusadir, quien resaltó el valor didáctico de este tipo de experiencias prácticas que complementan la parte teórica del curso académico. “Lo interesante es que han venido con un proyecto sobre la democracia europea y eso está dentro del temario de Bachillerato y de cuarto de ESO”, afirmó la docente.
El centro ha tenido especial cuidado en equilibrar el programa para que las estudiantes italianas puedan llevarse una experiencia activa y conocimiento de la ciudad, al tiempo que sus compañeras españolas, puedan incluirse en algunas de las actividades sin descuidar las horas lectivas. “Incluso las niñas nos han pedido que tampoco querían perder muchísimas clases”, añadió Díez de la Torre, por lo que el equipo docente ha diseñado una agenda que combina visitas institucionales con actividades lúdicas y formativas en horario extraescolar.
Durante su estancia, las alumnas también han realizado rutas por el patrimonio modernista de la ciudad, han visitado templos, paseado por Melilla la Vieja, disfrutado de momentos de ocio en la playa y otros espacios de encuentro juvenil. “Las niñas se van con una sensación de pertenecer a Melilla que no está pagado”, resumió la coordinadora Erasmus, quien expresó su deseo de que esta experiencia se repita en el futuro con otros centros educativos europeos.
Este sábado, las alumnas italianas regresarán a su país, pero en unos meses será el turno de las estudiantes melillenses de viajar a Atri, cerrando así el ciclo del proyecto Erasmus. La visita al Pleno de la Asamblea no solo sirvió para comprender la dimensión institucional de Melilla y ejemplificar la juventud en cargos de responsabilidad como una opción real, sino también para formar parte de las experiencias personales y culturales entre jóvenes de distintos países.







