Alejandra Acedo, actriz melillense de vocación firme y trayectoria sólida, es una de las voces más representativas del panorama escénico local. En una entrevista con El Faro de Melilla nos hace un repaso sobre su recorrido en el mundo de la interpretación, sus planes futuros y su visión acerca de la Semana del Cine de Melilla.
Una vocación nacida entre sacrificios y sueños
Desde que era una niña, Alejandra Acedo tuvo claro que quería dedicarse a la interpretación. Y aunque su camino no ha estado exento de sacrificios, ha logrado cumplir ese sueño que muchos anhelan y pocos alcanzan. “Mis inicios fueron duros y bonitos a la vez”, confiesa. “Duros porque la carrera implicaba mucha dedicación, mucha disciplina, horas de trabajo, poca vida social, estar lejos de mi familia... Pero bonitos porque aprendí muchas cosas, conocí a grandes amigos que conservo y, sobre todo, porque conseguí mi sueño: ser actriz”.
Acedo, formada fuera de su ciudad natal, en Sevilla, Madrid y Málaga, recuerda con sinceridad los retos del camino. Pero también celebra el haber encontrado en el arte una vía para vivir y expresarse. “El balance es positivo. Ha sido un viaje de aprendizaje continuo”, resume.
“Melilla ha sido muy importante en mi vida, me he sentido querida”
Pese a haber desarrollado su formación fuera, Alejandra Acedo siente un profundo vínculo con Melilla, tanto personal como profesional. “Hay quien dice que nadie es profeta en su tierra. Yo sí puedo decir que lo soy. Siempre me he sentido bastante valorada y querida por el público, y me han dado la oportunidad de trabajar y desarrollarme como actriz”.
Melilla ha sido, para ella, un punto de retorno constante, un escenario en el que ha podido mostrar su talento y crecer. “A nivel formativo, no, porque todo lo estudié fuera. Pero Melilla es una ciudad que apuesta por su producto y que fomenta la cultura. Me siento realizada aquí”, explica.
No obstante, aprovecha la ocasión para lanzar una petición a las instituciones: “Reivindico que las administraciones públicas pongan más interés en conocer cómo funciona la industria audiovisual. Hay que fomentar que vengan aquí productoras a rodar, como hacen otras comunidades con incentivos fiscales. Eso ayudaría a dar a conocer la ciudad y a sus actores”.
Los personajes que han dejado huella
La actriz melillense ha interpretado todo tipo de personajes, desde heroínas trágicas hasta mujeres con historias desgarradoras. Uno de los papeles más duros que ha afrontado fue el de Alba, en el cortometraje Mosaicas, dirigido por Fran Antón. “Fue bastante duro de interpretar porque tenía que dar vida a una chica que sufría una violación en manada. Fue un reto desde el primer momento”.
Acedo admite que, ante ese tipo de personajes, se ve obligada a poner una barrera emocional una vez finaliza el rodaje. “Me desvinculo bastante de ellos cuando acaba el proceso de trabajo. Si no, acabaríamos muy tocados los actores. Pero sí, fue un trabajo complejo”.
Junto a Mosaicas, recuerda con cariño y admiración otros personajes como Dulce, María Cruz, Andrea, Medea o María Jiménez. “Me han aportado cosas diferentes y han sido especiales en distintos sentidos. No podría quedarme solo con uno”.
Tres personajes, tres retos recientes
En su última etapa profesional, Alejandra ha afrontado retos interpretativos que la han llevado al límite tanto emocional como técnicamente. El primero, un monólogo audiovisual donde interpreta a una mujer maltratada, grabado con la cámara a solo 10 centímetros de su rostro. “Ha sido de los más complicados que he hecho hasta ahora. Estar sola, con la cámara tan cerca, fue un reto muy grande”.
En teatro, destaca dos montajes recientes: Dulce, donde interpretó a una asesina con acento mexicano y trabajó durante varios meses con una coach para lograr interpretar ese tono que tanto caracteriza a los originarios de México, y María Cruz, con 'La Última Folclórica', una obra presentada en el Teatro Kursaal y dirigida por Fran Antón que se celebró el pasado 10 de abril. “Tuve que bailar, cantar, hacer danza contemporánea… incluso interpreté un número con mi padre. Fue muy emotivo. Aunque no soy bailaora, centré la interpretación en la expresión corporal, buscando un homenaje más que una imitación”.
Un nuevo paso: convertirse en productora
Acedo está dando un salto profesional importante: su primer proyecto como productora. Se trata de Presencias, una obra que también protagoniza, y en la que trabaja con un equipo técnico y artístico local, junto a talentos invitados.
“Estoy muy contenta. Llevo años trabajando para otros y ahora me he lanzado a preparar mis propios proyectos. Tengo el bagaje y la experiencia suficientes”, asegura.
El elenco incluye a nombres conocidos en la escena melillense como Fran Antón, Maribel Rabaneda, Nuria Fernández, Sergio Ramírez y María Mansilla, además del actor argentino Tobias Leonel Casaza. “Es un equipazo, con gente muy profesional y querida. Me hace mucha ilusión sacar este proyecto adelante”.
Preferencias y límites como actriz
Sobre los géneros que prefiere interpretar, Acedo confiesa que le atraen especialmente el drama y la comedia, aunque también ha probado con éxito el thriller. “El terror no lo he hecho aún, pero no me importaría. Soy bastante atrevida. Me lanzo a la piscina siempre que el proyecto tenga calidad”.
Eso sí, reconoce que hay ciertos géneros que evita: “El teatro infantil, si no está dirigido a adultos, no me llaman. No me siento cómoda. Prefiero proyectos donde pueda aportar algo desde lo emocional o lo corporal”.
Una visión sobre la Semana del Cine de Melilla
Alejandra Acedo se muestra clara sobre la importancia de la Semana del Cine de Melilla. “Es un evento importante que hay que seguir celebrando cada año”, afirma con firmeza.
Cuando se entera de que figuras como Diego Luna, Malena Alterio o Pepón Nieto visitarán la ciudad este año, su reacción es positiva. “Son actores de calidad, y las charlas y mesas redondas con ellos pueden aportar mucho. Nos ayudan a los actores de aquí a entender mejor cómo movernos por el resto del país, porque muchas veces nos sentimos un poco perdidos desde Melilla”.
También aprovecha para hacer una propuesta concreta: más protagonismo para los cortometrajes. “No se les da la importancia que tienen. Y es un error, porque el corto es el predecesor del largometraje. Merecen el mismo reconocimiento y el mismo espacio”.
En definitiva, Alejandra Acedo es, sin duda, una de las figuras más activas y comprometidas de la escena artística melillense. Con una carrera en constante evolución, sigue apostando por proyectos con alma, rodeada de equipos humanos que le inspiran y le acompañan.
Actriz, ahora también productora, y siempre embajadora cultural de su tierra, Acedo cree firmemente que Melilla tiene mucho que ofrecer al mundo audiovisual. “Lo importante es tener proyectos honestos, gente comprometida y que el arte siga siendo un puente para llegar al otro”.








