El verano gana un nuevo escenario este viernes en Melilla. La plaza del Kursaal se transformará en un espacio para cenar al aire libre, escuchar música en directo y disfrutar de una velada sin prisas con el estreno de 'Noches de Verano', una iniciativa impulsada por el Kursaal Lounge Café-Bar en colaboración con Zona Centro que pretende recuperar ese ambiente de las noches estivales en las que la gastronomía y las propuestas de ocio y cultura compartían protagonismo.
La velada comenzará a las 20.30 horas, cuando el público podrá ocupar las mesas dispuestas en el exterior, e interior, para degustar una carta pensada para la ocasión, con pinchitos, callos, chorizo a la sidra, perritos calientes y otras elaboraciones que evocan el ambiente de las fiestas populares. A las 23.00 horas, la música tomará el relevo con la actuación del grupo melillense Al Ritmo de María, la formación integrada por la voz de María Mendoza, Riduan Moh al piano, Antonio García a la guitarra y Ginés Moreno a la percusión, que ofrecerá un concierto de aproximadamente hora y media.
La iniciativa nace con la intención de recuperar una forma de disfrutar de las noches de verano que durante años tuvo un lugar destacado en la ciudad. La cantante María Mendoza reconoce que existe un componente de nostalgia en esta propuesta, ya que pretende rescatar el espíritu de aquellos conciertos que organizaba el antiguo Soul Beach a pie de playa. Aunque el escenario haya cambiado, la filosofía sigue siendo la misma: crear un espacio cercano donde la música sirva de acompañamiento a una cena entre amigos y donde el público pueda vivir la actuación con naturalidad, sin la rigidez de un concierto convencional, permitiendo a los músicos acercarse, conversar, bromear y entablar relación directa con los asistentes.
Desde la organización se ha concebido el evento como una experiencia que comienza mucho antes de que suenen los primeros acordes. La intención es que los asistentes lleguen desde primera hora de la noche, disfruten de la cena y prolonguen la sobremesa con el concierto. Por ello, se recomienda realizar reserva previa para mantener la buena organización del evento, aunque también será posible acudir sin ella; incluso unirse con posterioridad.
El repertorio que interpretará la banda será muy similar al que presentó recientemente en Madrid. Predominarán las rumbas y otros ritmos de corte flamenco, así como las versiones de canciones ampliamente conocidas, escogidas para que el público pueda acompañar con palmas o acompañar los estribillos. No se busca un espectáculo solemne ni un concierto de gran formato, sino una actuación que forme parte del ambiente de la noche y que invite a disfrutar y participar a quienes ocupen las mesas de la plaza.
Precisamente esa cercanía es uno de los aspectos que más valora el grupo. La actuación está planteada a pie de calle, reduciendo al mínimo la distancia entre músicos y espectadores. Esa configuración permitirá una interacción constante con el público, favoreciendo un ambiente distendido y cercano que pretenden trasladar.
Mendoza considera que este tipo de iniciativas contribuyen a ampliar la oferta de ocio de la ciudad y pueden convertirse en un incentivo para dinamizar tanto el centro como otros barrios. Muchas ciudades han incorporado desde hace tiempo pequeños conciertos, monólogos o espectáculos en terrazas y plazas como parte habitual de su programación estival, mientras que en Melilla todavía queda margen para consolidar este modelo de ocio y oferta cultural.
Esa es precisamente una de las aspiraciones de esta primera edición de Noches de Verano: servir como punto de partida para que otros espacios y otros artistas se sumen a una programación más continuada. La intención es que no se trate de una cita aislada, sino del inicio de un formato que permita llenar las noches de verano de música, gastronomía y actividad cultural.
Con esta propuesta, el restaurante Kursaal, Al ritmo de María y Zona Centro buscan ofrecer una alternativa diferente a la habitual salida para cenar. La idea pasa por convertir una velada gastronómica en una experiencia completa, donde las canciones de corte flamenco y las versiones popularizadas acompañen la sobremesa y contribuyan a crear un ambiente relajado, pensado para disfrutar del verano desde la cercanía y la espontaneidad que caracterizan a la música en directo.








