La diputada nacional del PP por Melilla y portavoz de inmigración del partido, Sofía Acedo, aseguró este miércoles que la política migratoria del Gobierno central "ha fracasado", durante su intervención en la mesa sobre inmigración de las jornadas 'Retos de la España Actual', celebradas en el Congreso. Acedo relacionó ese fracaso con las muertes en el mar, el enriquecimiento de las mafias, la presión en las fronteras y en los servicios públicos, y una sociedad "cada vez más preocupada y más polarizada".
La parlamentaria popular denunció que el Ejecutivo haya renunciado a implementar una política migratoria "ordenada, legal y eficaz". A su juicio, el Gobierno "ha contribuido a que lleguen miles de personas de manera ilegal" al país, ha bloqueado las vías legales de llegada y ha permitido que se generalicen las vías ilegales de entrada. Acedo también apuntó al colapso de las oficinas de extranjería, donde según ella han proliferado mafias en torno a la adquisición de citas, la tramitación de pasaportes, el tráfico de personas y el bloqueo de la protección internacional.
Para Acedo, el Gobierno ha renunciado a gestionar una competencia exclusiva del Estado, "por más que se quiera señalar a las comunidades autónomas". Añadió que el Ejecutivo ha abandonado su obligación legal de proteger las fronteras y de controlar los flujos migratorios que llegan y permanecen en el país, con especial referencia a la situación que viven Ceuta y Melilla.
Sobre el proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Ejecutivo, la diputada criticó la "nula" planificación con la que se ha llevado a cabo y lo definió como "la constatación del fracaso de la política migratoria del Gobierno". Consideró que no se ha evaluado el impacto que esta medida tendría sobre los servicios públicos. En este sentido, sostuvo que España ha recibido tres millones de personas más en apenas cinco años sin que el Gobierno haya dimensionado la sanidad, la educación ni el resto de servicios públicos, lo que a su entender aboca la medida al fracaso y alimenta la desconfianza ciudadana.
Durante su intervención, Acedo defendió el modelo migratorio del PP, sustentado en tres ejes: orden, legalidad e integración. Insistió en que "la ley es igual para todos" y que, por tanto, debe cumplirse. Subrayó que la defensa de los derechos humanos es compatible con la protección de las fronteras y que combatir a las mafias equivale a proteger a los propios inmigrantes y a garantizar la convivencia. "Mantener una inmigración ordenada es la mejor garantía para la integración y la cohesión social", afirmó.
La diputada reclamó además que España pueda decidir quién entra en el país, cómo lo hace y en qué condiciones. Acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de utilizar la inmigración "como moneda de cambio" para mantener su posición en la Moncloa y de buscar con ello la confrontación política, dividiendo a la sociedad entre quienes calificó de "solidarios" y "fascistas". Afirmó que al Partido Popular no se le puede dar "ninguna lección de humanidad ni de solidaridad", ya que, según dijo, son sus presidentes autonómicos y los de las ciudades autónomas quienes afrontan a diario la inmigración no controlada.
Estas declaraciones se producen dos días después de que la propia Acedo presentara en Melilla una proposición de ley del PP para modificar la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería, con el objetivo de permitir el rechazo en frontera tanto en entradas terrestres como marítimas en Ceuta y Melilla.
La iniciativa, registrada el pasado 16 de julio en el Congreso, llega después del aumento de las entradas irregulares detectado en las últimas semanas y de la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio, que restringió la aplicación de esta figura a los casos de superación de elementos físicos de contención. Según datos del Ministerio del Interior citados entonces por la diputada, las entradas irregulares se han incrementado un 150% en Ceuta y un 46% en Melilla. La norma se tramitará, según anunció, a partir del próximo periodo de sesiones, en septiembre.








