La ludoteca Pequeños Magos abre sus puertas este lunes con la propuesta de convertirse en un espacio de referencia para familias que buscan una alternativa flexible al modelo de guardería tradicional. El proyecto, impulsado por Olaya Jiménez y Rocío Delgado, se presenta como un entorno pensado para el cuidado de bebés desde los 4 meses, con acompañamiento profesional, rutinas seguras y actividades adaptadas a cada etapa del desarrollo hasta los 6 años.
Según la información compartida por las responsables, la idea nace de una pregunta sencilla que fue tomando forma tras escuchar a muchas familias: si era posible crear un lugar donde los más pequeños estuvieran tan cuidados como en casa, pero con un enfoque que incorporara estimulación, aprendizaje y personal especializado. A partir de esa necesidad, Pequeños Magos se plantea como una opción que busca unir cercanía y atención individualizada, sin perder de vista la conciliación familiar.
Desde la ludoteca explican que su filosofía parte de considerar que cada bebé “nace con magia” y que esa magia se expresa cuando los niños juegan, exploran, cantan y descubren el mundo. En ese sentido, el centro pretende ir más allá del cuidado básico, poniendo el foco en el acompañamiento diario y en la creación de un ambiente en el que los pequeños se sientan protegidos y tranquilos. Al mismo tiempo, el objetivo es que madres y padres puedan contar con un recurso en el que confiar, con la sensación de que sus hijos están atendidos con la misma dedicación que en casa.
El funcionamiento se apoya en rutinas que aportan estabilidad a los bebés, combinadas con experiencias adaptadas a su edad y a su momento evolutivo. La ludoteca incorpora tiempos de juego, descanso y exploración, con propuestas que buscan estimular de forma adecuada sin romper la sensación de seguridad que proporcionan los hábitos y la continuidad. La intención, según trasladan, es que cada niño sea reconocido por su nombre, por su ritmo y por su personalidad, evitando un modelo uniforme para todos.
Uno de los elementos que destacan como diferencial es la flexibilidad. Pequeños Magos abre con horario ampliado desde las 07.15 horas para facilitar la conciliación y ofrece modalidades de asistencia que se ajustan a distintas necesidades familiares. Entre ellas, contemplan fórmulas por horas, por días y packs, con precios configurados para adaptarse a situaciones diversas. La ludoteca subraya que cada familia tiene una realidad distinta y que, por tanto, el servicio busca amoldarse a esas circunstancias.
Además del cuidado diario, el proyecto da especial importancia a los talleres, especialmente en horario de tarde. La música ocupa un lugar central dentro de la propuesta. Una de las responsables, Olaya Jiménez, es profesional del ámbito musical y ha planteado esta línea como una herramienta para acompañar el desarrollo infantil desde edades tempranas.
En la ludoteca explican que la música contribuye a estimular emociones, lenguaje, memoria y creatividad, además de ser una actividad que aporta disfrute a los más pequeños. Junto a ello, se contemplan talleres bilingües y, los viernes, actividades especiales orientadas a que los niños vivan experiencias distintas dentro de un entorno controlado y adaptado. También se ofrece la posibilidad de organizar cumpleaños.
Las impulsoras del centro señalan que el objetivo es que los niños no acudan únicamente “a estar”, sino a participar en dinámicas pensadas para su etapa, con propuestas que combinan juego y descubrimiento. Todo ello se integra en una idea de “universo” cotidiano en el que hay novedades, pero también rutinas claras que aportan confianza. En esa combinación entre estímulo y seguridad es donde sitúan una parte importante de su planteamiento.
Con la apertura de este lunes, Pequeños Magos inicia su actividad como una alternativa que busca responder a una demanda creciente: recursos de cuidado infantil con mayor margen de adaptación a los horarios y necesidades de las familias. El proyecto, que nace sin ayudas públicas, ya fue presentado anteriormente en El Faro de Melilla, donde se dio a conocer como un espacio destinado a soñar, crear y crecer, reforzando la idea de que los primeros años son claves para el desarrollo y el bienestar emocional.
De este modo, la ludoteca arranca su andadura con la intención de ofrecer un entorno seguro para los bebés y, al mismo tiempo, un apoyo real para madres y padres que necesitan conciliar. La propuesta se apoya en la cercanía, la personalización, la flexibilidad y una programación de talleres que pretende aportar un valor añadido en la experiencia diaria de los más pequeños.








