Hablar de ‘brotes verdes’ es arriesgado, sobre todo por el abuso que hizo el anterior Gobierno central de este término y porque sus vaticinios que anunciaban la recuperación económica nunca acabaron de cumplirse. Sin embargo, no por ello hay que negar que las declaraciones de José María López Bueno, presidente de Proyecto Melilla SA (Promesa), van en esa línea. Ayer explicó que la totalidad de los locales y naves industriales de la entidad está ocupada por pequeñas y medianas empresas. Es una circunstancia que no ocurría desde hace tres años. En estos espacios se asientan hoy negocios creados hace poco tiempo y que luchan por despegar económicamente. Y el presidente de Promesa adelanta que ante el alto nivel de ocupación va hacer falta liberar algunos de estos locales, que venían siendo utilizados de manera excepcional por diversas asociaciones, para dejar espacio a otras nuevas pymes.
El dato facilitado por López Bueno sólo es un indicio más que apunta hacia la buena dirección. Frente a esta buena señal, hoy conoceremos los datos de desempleo en nuestra ciudad facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Las cifras de melillenses sin empleo continuarán siendo altas aunque sigan acumulándose los síntomas de recuperación. El paro será uno de los últimos índices en sentir los efectos de la recuperación cuando ésta sea una realidad. Y lo será aún más en nuestra ciudad porque difícilmente llegará aquí una fuerte inversión privada que actúe como revulsivo. En Melilla la recuperación vendrá de la mano de los pequeños y medianos empresarios. El pulso económico en nuestra ciudad siempre ha dependido de su esfuerzo, por eso resulta tan importante que nuevas pymes empiecen a germinar en nuestra ciudad, aunque todavía nadie se atreva a calificar su número como ‘brotes verdes’.







