Rivas espera que esté marcado por el consenso y el diálogo entre Gobierno local y grupos de la oposición. Apela “a la crítica constructiva y exenta de insultos”.
Se acabaron las vacaciones de verano. El curso político de este otoño se estrena hoy por la mañana con el primer Pleno de Control al Gobierno local de la temporada. La vicepresidenta primera de la Asamblea de Melilla, Cristina Rivas, mostró ayer a El Faro su esperanza de que la sesión, así como el debate parlamentario local de aquí a finales de año, esté marcado por el diálogo entre el Ejecutivo melillense y los grupos de la oposición.
En lo que va de legislatura, los plenos se han caracterizado por un nivel de connivencia bastante elevado entre el Gobierno local y la principal fuerza de la oposición, Coalición por Melilla (CpM), mientras que el Partido Socialista (PSOE) y Populares en Libertad (PPL) han sido las formaciones más críticas con el Ejecutivo de Juan José Imbroda.
En opinión de Rivas, es bastante probable que esta tónica se mantenga en esta reanudación del curso político. En cuanto a la actitud de los cepemistas en el último Pleno Extraordinario, reprochando al Gobierno temas como la renovación del aval para Isla Talleres o la aprobación del reglamente del Kursaal, la vicepresidenta de la Asamblea consideró que no supone un cambio de actitud en el partido que lidera Mustafa Aberchán. “Cada uno es libre de defender sus ideas, de criticar cuando así lo considere oportuno, pero siempre de manera constructiva y sin recurrir al insulto o a alusiones de carácter personal”, aseveró.
Interpelación nula
También se pronunció Rivas sobre la interpelación no admitida de PPL, en la que preguntaban sobre la opinión del Gobierno acerca de las pretensiones separatistas de Cataluña, y que rechazó la Mesa de la Asamblea a comienzos de semana por considerarla “impropia” para el Pleno de hoy. “Será una sesión algo más corta de lo habitual al contar con una interpelación menos”, subrayó, “pero por mucho que protesten desde PPL, la que plantearon no se ajustaba al Artículo 47 del Reglamento de la Asamblea, que especifica que las cuestiones que se debatan en los plenos deben atañer a Melilla. No era el caso y consideramos que hay asuntos más importantes por debatir y que afectan de lleno a la ciudad. No es el foro adecuado para hablar de las intenciones de Cataluña”, aseveró.
Rivas deseó que la sesión que hoy esté marcada por el consenso y el diálogo. “Es algo que beneficia a los melillenses. El Gobierno autonómico no tiene problemas a la hora de tender la mano en pos de llegar a acuerdos con la oposición”, afirmó.
Temas de actualidad y viejas aspiraciones.
El Pleno de Control de hoy estará marcado por los temas que han protagonizado la actualidad política durante buena parte del verano, aunque también hay interpelaciones que suponen viejas aspiraciones de los grupos de la oposición. Es el caso de una de las que plantearán los cepemista y que versa sobre la posibilidad de reducir las áreas del Gobierno local para ahorrar costes. La segunda interpelación del grupo que lidera Mustafa Aberchán estará enfocada en los problemas que presenta la frontera con Marruecos.
PPL se ha quedado finalmente con sólo una interpelación, después de que se rechazara la que trataba sobre las intenciones separatistas de Cataluña. La que sí fue aceptada pregunta sobre los avances en el Pacto Social planteado por el presidente Imbroda a comienzos de año.
Por su parte, los socialistas interpelarán sobre el desarrollo de los barrios de la ciudad, haciendo especial hincapié en los distritos IV y V, y en las infraestructuras que serán necesarias para dar cabida a las nuevas titulaciones universitarias anunciadas por el Ejecutivo local.








