Melilla ha acogido hasta este mismo jueves 29 de octubre el VIII Simulacro Multirriesgo de Emergencias, un amplio ejercicio destinado a comprobar y reforzar la capacidad de respuesta conjunta de los diferentes organismos, servicios de emergencia y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante una situación de especial gravedad.
Entre las actuaciones realizadas durante la mañana, ha habido un simulacro de rescate en altura en el barranco del río Nano, simulando una caída de ciclistas por la vaguada y su posterior rescate, así como un simulacro de rescate que ha recreado la caída de dos vehículos hasta el cauce del arroyo Mezquita y ha puesto a prueba la intervención de los equipos de rescate para atender a los heridos.
Este medio ha tratado de ponerse en contacto con el consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, para conocer un balance de estos ejercicios. Sin embargo, hasta el momento de la publicación, no ha obtenido respuesta alguna.
Este simulacro se ha enmarcado dentro de las directrices establecidas por el Sistema Nacional de Protección Civil y en la necesidad de realizar periódicamente ejercicios que permitan mejorar la coordinación y la actuación conjunta ante situaciones de grave riesgo, catástrofe o calamidad pública. No en vano, Melilla desarrolla este tipo de ejercicios desde 2010, aproximadamente con carácter bienal.
El principal objetivo se ha centrado en consolidar la integración y coordinación de las capacidades que conforman el Sistema de Protección Civil y Emergencias, tanto en el ámbito autonómico como estatal, para garantizar una respuesta eficaz ante una emergencia cuya magnitud pudiera superar los medios y recursos propios de la Ciudad Autónoma.
Y es que Ronda ya manifestó hace varios días como con este simulacro se pretendía poner a prueba la capacidad de respuesta y garantizar que, ante cualquier situación de emergencia, todos los cuerpos actuasen como un sólo equipo y en perfecta coordinación.
“Queremos consolidar la integración y coordinación de todas las capacidades del sistema de Protección Civil y Emergencias, garantizando una respuesta ágil y eficiente ante una situación que pudiera superar los recursos propios de la Ciudad Autónoma de Melilla”.
A lo largo de estas últimas tres jornadas se han puesto en práctica procedimientos relacionados con el planeamiento de operaciones conjuntas; la activación de las capacidades locales, autonómicas y estatales ante una emergencia de nivel 2; los protocolos para solicitar y desplegar la Unidad Militar de Emergencias (UME); la aportación de capacidades complementarias de las Fuerzas Armadas y la coordinación entre administraciones y organismos civiles y militares ante una hipotética emergencia sísmica.
La hipótesis planteada ha permitido recrear diferentes incidencias que podrían producirse como consecuencia de una emergencia de estas características. Este escenario ha adquirido una especial relevancia teniendo en cuenta que Melilla se encuentra situada en una zona catalogada como de peligrosidad sísmica media-alta.
Simulacro
El dispositivo supondrá la implicación directa de alrededor de 200 profesionales –130 de ellos efectivos de la Unidad Militar de Emergencia– y 50 vehículos pertenecientes a los distintos organismos participantes. Entre ellos se encuentran Bomberos, Policía Local, el servicio de Emergencias 112, Protección Civil, Policía Nacional, Guardia Civil, la Comandancia General de Melilla, la Unidad Militar de Emergencias, Delegación del Gobierno, Autoridad Portuaria, IAE, GIPEC y el IES Victoria Eugenia, entre otros.
A lo largo del simulacro se han desarrollado distintos ejercicios conjuntos, entre ellos operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, un accidente de tráfico múltiple con heridos, un accidente marítimo, daños en la estructura de un buque y contención de un vertido, el despliegue de un puente para el tránsito de vehículos, el albergue de damnificados, operaciones de búsqueda y rescate en zonas de agua y acantilados y el despliegue de un muro de contención.







