Coalición por Melilla (CpM) ha denunciado este lunes la "falta de transparencia" y la "ausencia de planificación compartida" en torno al proyecto del Ministerio del Interior para construir en la ciudad un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). El diputado local Emilio Guerra ha exigido al Gobierno central que aclare qué política integral desplegará para gestionar a los migrantes una vez agotado el plazo máximo de 72 horas de estancia en el centro, cuya capacidad se ha fijado inicialmente en 800 plazas.
Guerra ha precisado que un CATE no equivale ni a un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) ni a un Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), sino a una instalación de primera atención policial y administrativa. Según ha explicado, en ella se realizan controles sanitarios iniciales, identificación biométrica, comprobaciones documentales y detección de posibles indicios de trata, con una permanencia máxima de 72 horas.
Para el diputado de CpM, la cuestión de fondo no es la cifra de plazas, sino qué sucede una vez cumplido ese plazo. "La cuestión decisiva es ¿qué ocurrirá después de esas 72 horas?", ha planteado, reclamando a Moncloa que despliegue "una política integral de seguridad, cooperación, retorno, protección internacional, traslado y corresponsabilidad territorial" para que Melilla "no quede atrapada detrás de ese centro".
El diputado local ha insistido en que la inmigración y el control de la frontera exterior son competencia exclusiva del Estado y responsabilidad compartida de la Unión Europea, por lo que Melilla "no puede asumir en solitario la factura de una frontera que es de todos". A su juicio, si el Ejecutivo central considera la inmigración una "realidad estructural", la protección de la ciudad debe serlo también, mediante "compromisos permanentes del Estado" y no solo en momentos de crisis migratoria.
"Melilla no tiene que acostumbrarse a soportar una presión migratoria permanente; es España quien tiene que acostumbrarse a proteger permanentemente a Melilla", ha afirmado Guerra, quien ha rechazado los mensajes que, según CpM, buscan "alimentar el miedo" o convertir la inmigración en "un instrumento de confrontación partidista y electoral". El diputado ha reclamado "más recursos y menos propaganda" y ha defendido que Melilla necesita "firmeza, pero no estridencia".
Las declaraciones de CpM llegan el mismo día en que la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, confirmó que el Ministerio del Interior estudia "desde hace tiempo" la construcción de un CATE en la ciudad, en el marco del paquete de medidas anunciado el pasado 8 de septiembre por el ministro Fernando Grande-Marlaska tras la crisis migratoria vivida a finales de julio. Moh descartó que se trate de un segundo CETI y precisó que, por el momento, no existe ningún terreno seleccionado de forma definitiva, aunque la instalación prevista contaría con entre 800 y 1.000 plazas.








