El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, expuso este 17 de septiembre, con motivo del Día de Melilla, un extenso catálogo de reivindicaciones dirigidas al Gobierno central y a la Unión Europea, entre las que incluyó la modificación del Estatuto de Autonomía, un plan de inversiones a cinco años en vivienda, puerto, aeropuerto y sanidad, y mayores bonificaciones fiscales para empresas y trabajadores.
En su discurso institucional, pronunciado en la Plaza de Armas ante autoridades civiles y militares, entre ellas el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, la ministra de Migraciones, Elma Saiz, y la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, además del comandante general, Luis Cortés Delgado, Imbroda reclamó "garantías de estabilidad política, certidumbre y confianza en nuestro futuro" para la ciudad autónoma.
En el plano europeo, Imbroda pidió mayor implicación de la Unión Europea en la gestión de la frontera, con recursos humanos y económicos, y que se reconozca la posición geoestratégica de Melilla en el estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. En este punto citó a la presidenta de la Comisión Europea, quien ha señalado que "todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas" y que la Unión Europea nunca hará "concesiones en la protección" de dichas fronteras.
Gran acuerdo a cinco años
El presidente propuso alcanzar con el Gobierno central "un gran acuerdo" para paliar los déficits de la ciudad en servicios públicos y economía, que contemple una vía legislativa y otra presupuestaria, con el objetivo de que Melilla pueda crecer al ritmo de la media nacional.
En el terreno legislativo, reclamó la modificación de "una serie de leyes" que, según dijo, "nos asfixian a modo de corsé administrativo", y pidió abordar "de una manera decidida, valiente y realista" la reforma del Estatuto de Autonomía para convertir a Melilla en Comunidad Autónoma, incorporando un régimen fiscal propio. En materia fiscal, planteó elevar del 50% al 75% la bonificación de las cuotas patronales a la Seguridad Social para todos los sectores, incluidos los trabajadores temporales, con un reparto del 60% para las empresas y el 40% para los trabajadores.
En el capítulo presupuestario, a ejecutar en un plazo de cinco años, Imbroda enumeró varias inversiones: el Plan de Vivienda en marcha, con más de 1.024 viviendas; la ampliación del puerto, ya aprobada por Puertos del Estado; la ampliación de la pista del aeropuerto y nuevos sistemas de ayuda a la navegación; la transformación a gas natural licuado de la planta térmica de producción eléctrica; y una nueva planta desalinizadora que garantice el suministro de agua durante los próximos 25 años.
Sanidad, educación y financiación
El presidente reclamó también un Plan Estratégico de Sanidad, con una "reformulación integral" de la asistencia hospitalaria para eliminar los déficits actuales, y un Plan Estratégico de Educación que incremente los recursos humanos y materiales, ante los resultados de Melilla en las pruebas PISA.
Asimismo, pidió una actualización del Sistema de Financiación Autonómica que cubra los déficits derivados de la atención a menores extranjeros no acompañados y de las competencias no asumidas por la Administración Central en educación, vivienda y acción social.
Entre las medidas destinadas a arraigar a la población, Imbroda propuso que a los pensionistas se les sume a su pensión la indemnización por residencia que percibían en activo, además de actualizar dicha indemnización para el personal en activo.
El presidente enmarcó estas reivindicaciones en los ejes de actuación puestos en marcha por su gobierno desde mayo de 2023 (las llamadas "Melillas" Universitaria, Turística, de Innovación Tecnológica, Invierte, Joven y Más Social), de los que dijo que ya arrojan "resultados satisfactorios" en los datos macroeconómicos, aunque insistió en que su desarrollo completo requiere el respaldo de la Administración Central.
Imbroda dedicó también una parte de su intervención a los reconocimientos institucionales de la ciudad. Recordó que un día antes su gobierno había entregado la Medalla de Oro de la Ciudad Autónoma de Melilla a la Mesa Interconfesional, un galardón que, según explicó, no solo reconoce "su buena labor", sino que funciona como "mensaje ilustrativo a todos los melillenses" sobre la convivencia entre credos.
En esa misma línea, anunció la firma de un protocolo de adhesión con la Universidad de las Naciones Unidas, que según el presidente "reforzará la proyección internacional de Melilla como espacio de convivencia, encuentro y paz", bajo el lema de "Melilla Ciudad de la Paz".
Por último, denunció la ausencia en el acto de una formación política, en clara alusión a CpM, que, a su juicio, mostró una actitud "harto sospechosa" al parecer "más atentos a lo que les conviene a los del otro lado de la frontera que a Melilla-España", frente a lo cual afirmó que tendrán en contra al Gobierno de la Ciudad y a "la inmensa mayoría de los melillenses".








