El sindicato Cemsatse, la organización con mayor representación en la Mesa Sectorial del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), ha exigido la dimisión de todo el equipo directivo del organismo, tanto en Ceuta como en Madrid, al que acusa de "inacción y pasividad" ante la crisis sanitaria que atraviesa la ciudad autónoma, según un comunicado difundido este pasado lunes.
Cemsatse considera que la visita del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, a Ceuta no ha aportado "soluciones reales" a la que califica de "grave situación" sanitaria. A su juicio, las autoridades continúan sin reconocer la presión asistencial real que soporta el sistema de salud y, según denuncia, se estarían ocultando las asistencias prestadas a población procedente de Marruecos.
"No queremos autoridades sanitarias, ni de Ceuta ni de Madrid, que vengan a negar la mayor, no hay más ciego que el que no quiere ver", señala Cemsatse en su comunicado.
El sindicato tacha de "insuficientes" las promesas planteadas hasta ahora por el Ingesa, entre ellas gratificar económicamente al personal y crear un comité de seguridad y salud, una medida que, recuerda, lleva reclamando desde el inicio de la legislatura y que ya existe en Melilla.
Cemsatse critica además que la respuesta ante las situaciones de inseguridad durante la asistencia domiciliaria se haya limitado a destinar un vigilante para acompañar a los profesionales del centro de salud del Tarajal, sin resolver la situación en el resto de la ciudad. El sindicato reclama garantizar la seguridad en todos los centros de salud, no solo en el del Tarajal, al considerar que el peligro está presente "tanto en el centro como en la periferia".
Según denuncia la organización, el equipo de fisioterapia a domicilio y el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) acuden a los domicilios sin protección, pese a cubrir todo el Área de Salud de Ceuta, incluida la zona correspondiente al Tarajal.
Exigencia de responsabilidades
Ante este escenario, Cemsatse reclama "pasar de las palabras a los hechos" y adoptar medidas urgentes que garanticen condiciones "dignas y seguras" para los profesionales y una atención sanitaria adecuada en la ciudad autónoma.
La denuncia se suma a las alertas lanzadas semanas atrás por otros colectivos médicos. El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ya advirtió a finales de agosto de que los profesionales sanitarios "terminan llorando" al final de su jornada por el nivel de colapso asistencial, y reclamó al Ministerio de Sanidad el despliegue de un hospital de campaña con apoyo de sanidad militar.
Roviralta alertó además sobre la situación epidemiológica de la ciudad, después de que el propio Ministerio de Sanidad confirmara varios casos de sarna, tres de tuberculosis y sesenta de gastroenteritis entre la población inmigrante, y advirtió de que en Ceuta "las reglas epidemiológicas y de la prevención son imposibles de cumplir" por la falta de recursos.
Por su parte, la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) reprochó entonces a la ministra de Sanidad, Mónica García, que negara la existencia de un colapso sanitario en la ciudad mientras los profesionales trabajaban "al límite".








