El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla y líder del PP en la ciudad, Juan José Imbroda, ha criticado con dureza la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso tras la crisis que vive Ceuta, al considerar que el jefe del Ejecutivo no ha concretado qué medidas de seguridad y de futuro va a adoptar para evitar que un episodio similar al sucedido vuelva a repetirse. Imbroda ha reclamado, además, medidas diplomáticas firmes frente a Marruecos y ha lamentado que ni Ceuta ni Melilla hayan sido consultadas antes del anuncio del paquete económico del Gobierno.
Imbroda ha señalado que su principal preocupación actualmente es la falta de respuesta del Ejecutivo para que una invasión como la de Ceuta no se repita. "¿Qué va a ocurrir si mañana o pasado tuviéramos el mismo acontecimiento?", ha planteado para preguntar a continuación "¿qué medidas seguras al 100%" existen para impedirlo?".
Antes de entrar en ese terreno, el presidente melillense ha querido dejar constancia de lo que, a su juicio, ha sido el fallo de fondo del Gobierno en esta crisis: la defensa de las fronteras exteriores del país. Ha calificado lo sucedido como "un fracaso enorme" en esa materia, del que España, según él, ha salido señalada "a nivel mundial". A ese fallo ha sumado lo que considera indicios de que el Ejecutivo tenía información previa sobre lo que podía ocurrir. En ese sentido, ha citado "informes de la policía" que, a su entender, aportan "cada día" más elementos que apuntarían a que "se sabía" y "se había informado" con antelación, sin que se actuara en consecuencia.
Sobre las medidas concretas, Imbroda ha insistido en que necesita saber "qué medidas legislativas" se han adoptado "para apoyar la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado", así como qué marco legal amparará una eventual intervención del Ejército si fuera necesaria. En este sentido, ha recordado que la legislación española en materia de extranjería es "más restrictiva que la europea", lo que, a su juicio, deja expuestos a los agentes que actúan sobre el terreno ante posibles responsabilidades penales si su actuación se aparta de la norma.
A ese respecto ha puesto como ejemplo lo sucedido en 2021 con la consejera de Presidencia de Ceuta y la delegada del Gobierno en la ciudad hermana, cuyas responsables fueron inhabilitadas judicialmente por saltarse las disposiciones normativas al agilizar devoluciones. Según ha explicado, sin una respuesta legislativa clara, las devoluciones desde Ceuta podrían demorarse "año y medio", tiempo durante el cual, ha advertido, una parte de las personas migrantes acabaría trasladándose a la península antes de que se resolviera su situación.
El presidente de Melilla también ha reclamado conocer "qué medidas diplomáticas se han tomado con respecto a Marruecos" y "qué medidas diplomáticas se han tomado con respecto a nuestra sociedad europea", subrayando que hasta ahora no ha visto una respuesta firme del Gobierno en ese terreno.
Imbroda ha pedido que España "se siente de una manera firme y de una manera contundente con Marruecos" para exigirle "lealtad, firmeza, reciprocidad", y ha lamentado que, en su opinión, España se limite hasta ahora a "dar, dar y recibir desaire" por parte del país vecino.
Ha defendido que Marruecos tiene responsabilidad en lo ocurrido "aunque el Rey Mohammed VI no hubiese dado la orden", al haberse producido la salida de decenas de miles de personas hacia territorio español. Igualmente, ha extendido su reclamo diplomático al ámbito europeo, defendiendo que España debe mantener una posición de firmeza también en sus relaciones con sus socios naturales, y ha considerado necesario que esa firmeza se traslade igualmente a la relación con Marruecos en el plano de la seguridad fronteriza.
Uno de los reproches centrales de Imbroda ha sido la falta de consulta previa a Ceuta y Melilla antes de que el Gobierno anunciara su paquete de medidas para ambas ciudades. "¿Por qué no nos han preguntado?", ha repetido en varias ocasiones, para señalar que tanto el presidente de Ceuta como él mismo conocen "dónde nos aprieta el zapato" y qué es necesario hacer. Ha explicado que este malestar también se ha trasladado desde la Ciudad Autónoma de Ceuta, cuyas autoridades, según Imbroda, tampoco habrían recibido con satisfacción el conjunto de medidas planteado por el Ejecutivo.
Sobre el contenido de esas medidas, Imbroda ha valorado positivamente que el Gobierno plantee equiparar a Ceuta y Melilla al estatus de región ultraperiférica de la Unión Europea, aunque ha recordado que esa petición lleva años trasladándose por escrito al Ejecutivo sin respuesta. "¿Por qué no lo han hecho?", ha preguntado, calificando la decisión de tardía. También ha mostrado su conformidad inicial con el anuncio de que la bonificación de la Seguridad Social suba del 50% al 75% y con el incremento de la bonificación en el Impuesto de Sociedades del 50% al 60%, si bien ha pedido conocer con detalle "las letras pequeñas" de ambas medidas antes de valorarlas por completo.
Imbroda ha insistido en que la seguridad y la certidumbre deben ser, a su juicio, la base de cualquier medida económica que se anuncie para Ceuta y Melilla. "La medida económica más importante que se tiene que anunciar es la certeza, la certidumbre, la seguridad de que Ceuta y Melilla van a ser apoyadas a muerte", ha defendido, subrayando que ambas ciudades deben contar con el respaldo "de toda la nación, todo el Gobierno, todo el aparato de Estado" ante cualquier situación que las afecte. Sin ese respaldo previo, ha advertido, cualquier anuncio económico carece de estabilidad real.








