El vicepresidente primero del Gobierno de Melilla, Miguel Marín, ha vuelto a cargar contra el Ejecutivo central por su gestión de la crisis migratoria en Ceuta, a la que se ha referido como una "invasión" que dura ya más de un mes sin resolverse. En declaraciones a los medios, Marín lamentó que, mientras Melilla vive estos días su Feria, la ciudad hermana continúe sumida en una situación que el Gobierno de España "todavía sigue sin resolver".
"Que se hable ahora en estos momentos de feria, de ocio, de cosas buenas, en un momento en el que estamos ahora tan importantes como Melilla y Ceuta, también lo necesitamos", afirmó el vicepresidente, antes de denunciar que, en vez de actuar desde el primer día, los responsables del Ejecutivo "se fueron de vacaciones".
Marín reprochó además a los ministros que visitaron Ceuta durante estas semanas que, en lugar de aportar soluciones, se dedicaran a "insultar a los ceutíes llamándoles xenófobos". El dirigente melillense defendió la actitud de los vecinos de ambas ciudades autónomas: "Habrá gente más amable, tolerante, respetuosa, integradora como los ceutíes y los melillenses. Yo creo que es difícil encontrar a alguien en el mundo con esa visión, con esa perspectiva, con esa sensibilidad de convivencia, de respeto a las distintas culturas, a las distintas religiones. Somos un ejemplo en el mundo".
El vicepresidente calificó de "lamentable" que una ministra llegara a acusar de xenofobia a los ceutíes y volvió a criticar la falta de coordinación dentro del propio Gobierno. "En vez de ponerse a trabajar se han puesto a pelearse un ministro con otro, echándose la culpa uno a otro. Es una auténtica vergüenza de gobierno", sentenció.
Marín cerró sus declaraciones con un deseo de cambio político a nivel nacional: "Esperemos y deseemos que esto pase pronto, que entre un nuevo gobierno de España que sea sensato, honesto, honrado". El vicepresidente vinculó ese relevo con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, a quien señaló como el encargado de liderar ese futuro Ejecutivo.
Estas declaraciones se suman a las que Marín ya realizó a finales de agosto, cuando acusó al Gobierno central de "cinismo" e "hipocresía" tras pedir calma a los ceutíes después de "un mes de inacción, desidia y abandono". En aquella ocasión, el vicepresidente también exigió el retorno inmediato de los migrantes llegados de forma irregular y calificó al presidente Pedro Sánchez de "auténtico impresentable" por su ausencia durante la crisis.








