La Asociación Mec de la Rue (MdLR) denuncia la situación de un menor migrante no acompañado, acogido en el Centro de Protección de La Purísima, que según sostiene la entidad, lleva casi un mes sin recibir la medicación necesaria para la enfermedad autoinmune que padece.
Esta entidad advierte de la gravedad del caso y señala que el tratamiento resulta esencial para la salud y supervivencia del menor.
El menor tiene diagnosticado un déficit inmunitario común variable con mutación SH3KBP1. Y es que tal y como han explicado, para un niño este diagnóstico se traduce en la necesidad de una atención diaria centrada en la prevención de infecciones y el soporte médico continuo, ya que dicha enfermedad provoca infecciones bacterianas recurrentes debido a la baja producción de anticuerpos.
El niño llegó a Melilla durante las entradas masivas registradas a finales del pasado mes de julio y actualmente permanece acogido en La Purísima, desde donde, según la denuncia de la asociación, se ha encontrado con barreras administrativas que hacen que no esté recibiendo la medicación que necesita.
Por lo pronto, la asociación ya ha presentado un escrito ante la Fiscalía de Menores, solicitando su intervención urgente en el caso de este menor.
No en vano, MdLR recuerda como las condiciones de acogida de los menores migrantes no acompañados en La Purísima, especialmente ante la presión asistencial registrada tras las últimas llegadas, no sólo son insostenibles para usuarios y trabajadores, sino que tampoco ayudan en absoluto a la situación de este menor.
"Es extremadamente urgente que a este menor se le administre su medicación y se le haga un seguimiento médico continuado para garantizar su integridad física. Los trámites administrativos y burocracia jamás deben ir por delante del bienestar y la integridad física de un niño o niña".
En declaraciones a El Faro, la presidenta de MdLR, Maite Echarte, ha mostrado su perplejidad ante la demora en la resolución del caso, considerando que se trata de una situación que podría solventarse de manera relativamente sencilla, según dijo.
"Es un enfermo crónico al que hay que hacerle un seguimiento y darle una medicación una vez al mes. No es nada complicado para la Administración, pero para él es vital, porque no tiene defensas".
Según ha explicado, el principal problema estaría relacionado con el acceso del menor al sistema sanitario como paciente crónico. Echarte señala que, para recibir el seguimiento médico correspondiente, el menor debe acudir al hospital con su tarjeta sanitaria y ser derivado previamente por su médico de cabecera al especialista.
De este modo, la presidenta de MdLR apunta que, mientras el área de Bienestar Social no facilite al menor la tarjeta sanitaria, este no podría iniciar el procedimiento habitual para acceder a la atención especializada que necesita.
"Ya ha ido a Urgencias del HUME y le han dicho que le tienen que derivar al médico de cabecera".
No obstante, Maite Echarte ha sugerido que una solución temporal sería que el médico le administrase la medicación hasta que el menor pueda conseguir su tarjeta. Una posible solución provisional que permitiría garantizar el tratamiento mientras se resuelve la cuestión administrativa.
Cruce de acusaciones
Desde la Ciudad Autónoma, el vicepresidente Primero del Gobierno local, Miguel Marín, reclamó en rueda de prensa a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, que atienda la situación de este menor, señalando como es la “máxima responsable de la sanidad” en Melilla.
"Si algún menor tiene un problema sanitario uno no se queja al tutor o al padre, se queja al sistema sanitario, que es el que debe velar por prestar ese servicio".
En este sentido, Marín se dirigió directamente a la delegada para preguntarle, de manera general, si tiene previsto intervenir ante las necesidades sanitarias de la ciudad y, más concretamente, si se actuará en este caso.
Por su parte, El Faro ha consultado a la Delegación del Gobierno sobre esta situación. Desde este organismo han recordado que la tutela de los menores migrantes no acompañados es competencia a la Ciudad Autónoma, al tiempo que han señalado que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) no tiene constancia ni conocimiento oficial del caso denunciado.
Por lo pronto, desde la Asociación MdLR exigen que este menor reciba inmediatamente la atención médica que necesita, así como que se le administre su medicación.
"La integridad física de un niño no puede esperar a la burocracia".








