El montaje de la Feria de Melilla 2026 ya está casi acabado. Así lo anuncia la empresa que se está haciendo cargo de las labores relativas a la portada, la iluminación y las casetas. Específicamente, se ocupan de la luminaria en el interior y el exterior del Real, y de las carpas con las correspondientes cocinas. En poco más de una semana, todo estará prácticamente listo para vivir una de las semanas más mágicas del año en la ciudad.
En cuanto a la portada, solo queda un piso para completarla. “La parte central lleva un cubo más de altura, que son unos tres metros de alto nada más lo que falta”. Para la jornada del miércoles se espera su colocación, finalizando así esta gran estructura que será la principal puerta de entrada a la Feria de Melilla. Faltaba ensamblar algunas piezas en el suelo para subirlas después con la grúa.
Por otro lado, han comenzado las pruebas de luz para comprobar que las miles de “lamparitas” de 0,23 vatios que lleva incorporadas funcionan correctamente. De hecho, es posible que algún melillense que pase por la explanada la vea encendida si la claridad lo permite. En los próximos días se llevarán a cabo los remates a posteriori, puesto que algunas piezas se tienen que añadir tras montar el conjunto. “Le queda muy poquito”, aseguran. Está al 99 % del montaje.
En las inmediaciones de la Plaza Multifuncional de San Lorenzo, que hace de Real de la Feria del 29 de agosto al 6 de septiembre, ya está la iluminación montada. Por ejemplo, en la zona de los puestos de comida y ambulantes para hacer una pausa y llenar el estómago, o comprar productos variados como textiles o artesanales. La parte interior está muy avanzada, pero podría decirse que todavía falta el 50 %. Con un par de días más, estos trabajos terminarán sin más complicaciones.
En las casetas, se han levantado las carpas y colocado las cocinas en aquellas que dispongan de estas instalaciones; las que no, tienen un almacén, “que también está montado en todas”. La empresa se hace responsable del cerramiento de la cocina y del mobiliario, tanto mostradores como una campana extractora. Hasta ahí llegan sus obligaciones, que están recogidas en el contrato con la Ciudad Autónoma.
“Ya los caseteros se ponen en contacto con las empresas que sean para que hagan las instalaciones de iluminación, sonido, gas para las cocinas que lo quieran, y eso es lo siguiente que habría que hacer”. Estas tareas se dejan normalmente para la semana previa al inicio de la feria. Ahora mismo “no se les ve mucho color”, pero no se podrá decir lo mismo cuando se inauguren las fiestas patronales.
Algunos caseteros han empezado a dar forma a la decoración del interior, revisando qué falta por hacer para que todo esté a punto el día 29. Por parte de la compañía local, ya “entregan las llaves de las casetas” y el resto queda en manos de sus dueños, quienes harán que estos espacios se conviertan en sus hogares, al menos de forma temporal, para los últimos días de agosto.
Con respecto a otros asuntos, el cerramiento de madera que conforma el perímetro del Real ya está, y el vallado que rodea y delimita el espacio de las casetas se encuentra en proceso. A nivel de infraestructuras sería todo. En resumen, la iluminación está al 100 % en el exterior, al 50 % en el interior, y la portada al 99 %.
Los motivos que decorarán las calles de la feria son un tacón de flamenca, un sombrero, unas castañuelas y un farolillo. En los alrededores, una guitarra, un abanico, un pendiente de gitana y un catavinos. Asimismo, habrá dos pórticos que den entrada al recinto en los laterales. Y con todo esto, en diez días, residentes y visitantes podrán disfrutar de la inigualable Feria de Melilla.








