El niño de tres años que el pasado viernes 7 de agosto sufrió una descarga eléctrica en la Ensenada de los Galápagos ya está en casa. El menor continúa estable después del suceso, que obligó a movilizar a los servicios de emergencia y trasladarlo al Hospital Universitario de Melilla (HUME).
El incidente ocurrió alrededor de las 20:11 horas, aparentemente en el entorno de una de las duchas de la playa. El menor recibió una descarga eléctrica y fue atendido rápidamente tras darse la voz de alarma. La actuación permitió su traslado al hospital para comprobar su estado.
El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, ha detallado cómo funciona el mantenimiento de los puntos de luz públicos de la ciudad. Melilla cuenta con más de 20.000 y existe una empresa encargada de revisar y solucionar las incidencias que se producen.
Las averías pueden comunicarse por los propios ciudadanos cuando detectan algún problema, como una luz que no funciona, un cable suelto o cualquier otra anomalía. Esa información se traslada a la empresa encargada del mantenimiento para que actúe.
Según ha explicado el vicepresidente primero, el 29 de junio se realizó una comunicación al área de Obras Públicas relacionada con incidencias detectadas en distintos puntos. Al día siguiente, el 30 de junio, se informó a la empresa de mantenimiento de varias actuaciones que debían realizarse en Melilla la Vieja y, en particular, en la zona de la playa de Los Galápagos.
La empresa comunicó posteriormente a la Ciudad Autónoma que esas incidencias habían sido resueltas. Pero Marín ha apuntado que esto no impide que, entre esa reparación y el día del accidente, pudiera haberse producido una nueva avería.
“Eso no es óbice para que, después de esa resolución del problema, hasta el día en el que ocurrió ese incidente, se hubiese roto alguna lámpara, se hubiese soltado algún cable y hubiese provocado esa incidencia”, ha explicado.
Desde el Gobierno local aseguran que, cuando se detecta una anomalía, una queja o una sugerencia, se comunica a la empresa para que intervenga. Y tras lo ocurrido, Marín ha asegurado que se ha pedido a la compañía “la máxima diligencia posible” en el mantenimiento de estos puntos de luz. "Son más de 20.000 puntos de luz y es normal que en cualquiera de ellos, en un momento puntual, haya cualquier incidencia".
El objetivo ahora es evitar que vuelva a producirse un suceso similar.








