La consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, Fadela Mohatar, dio este miércoles la bienvenida institucional al nuevo vicario episcopal de Melilla, José Luis Pastor González, en un acto celebrado en el Palacio de la Asamblea. La recepción también sirvió para despedir y reconocer la labor de Eduardo Resa, quien deja el cargo después de ocho años al frente del vicariato episcopal de la ciudad para incorporarse a una parroquia de Málaga.
El encuentro tuvo un tono cercano. Más que un relevo institucional, fue un acto de agradecimiento a quien durante casi una década ha acompañado la vida de la comunidad cristiana melillense y una bienvenida al sacerdote que asumirá esa responsabilidad a partir del próximo mes de septiembre.
Fadela Mohatar quiso comenzar su intervención valorando el trabajo realizado por Eduardo Resa. La consejera trasladó el reconocimiento del Gobierno de la Ciudad Autónoma y destacó la relación de colaboración que se ha mantenido durante estos años.
Según explicó, la despedida no es sencilla porque durante este tiempo se han creado vínculos entre las instituciones y el vicariato. Mohatar recordó que Melilla es una ciudad marcada por la convivencia entre diferentes culturas y confesiones religiosas y subrayó la importancia de las personas que representan la fe y la espiritualidad dentro de ese modelo de convivencia.
La consejera afirmó que Resa ha desarrollado una labor "encomiable" y señaló que la propia comunidad cristiana puede dar testimonio del trabajo realizado durante estos años. También destacó el incremento de la participación en distintos actos religiosos y agradeció la disposición permanente que ha mostrado hacia las instituciones.
Tras ese reconocimiento, Mohatar dio la bienvenida al nuevo vicario episcopal. Le trasladó que el Gobierno de la Ciudad mantiene las puertas abiertas para colaborar en todo aquello que necesite durante esta nueva etapa. "Nuestros brazos abiertos", resumió la consejera al dirigirse a José Luis Pastor, al que deseó el mayor de los éxitos en su labor pastoral.
El protagonista más emocionado del acto fue Eduardo Resa. El sacerdote hizo balance de sus ocho años en Melilla y aprovechó para despedirse también de los medios de comunicación, con los que aseguró haber mantenido siempre una relación cercana.
Recordó que siempre intentó atender las peticiones de entrevistas, llamadas o consultas sobre la actividad de la comunidad cristiana. Agradeció el trabajo de la prensa porque, según dijo, ha servido como altavoz de la vida religiosa de la ciudad.
Resa confesó que deja Melilla satisfecho por el trabajo realizado, aunque con sentimientos encontrados. Explicó que se marcha "con el corazón partido", una expresión que utilizó para reflejar el cariño que siente por una ciudad en la que ha vivido ocho años.
Su nuevo destino estará en la parroquia del Corpus Christi, en el barrio malagueño de Pedregalejo. Además de esa iglesia, atenderá otra parroquia en Cerrado de Calderón y una capilla situada en la urbanización La Mosca.
Durante su intervención también fue preguntado por algunos proyectos patrimoniales que quedan pendientes, como las actuaciones en la iglesia de la Medalla Milagrosa o en la Purísima Concepción.
Reconoció que le habría gustado dejar esas obras completamente terminadas, aunque recordó que este tipo de actuaciones dependen de numerosos factores. Puso como ejemplo el retraso en la llegada de algunos materiales y señaló que muchos proyectos continuarán con el trabajo de quienes llegan ahora.
"Los que vengan que carguen el hombro", comentó con naturalidad, convencido de que su sucesor dará continuidad a esas iniciativas.
El nuevo vicario episcopal, José Luis Pastor González, tomó la palabra para agradecer el recibimiento institucional y el cariño con el que, aseguró, está siendo recibido antes incluso de incorporarse oficialmente al cargo.
Afirmó que siente que Melilla le abre las puertas desde el primer momento y mostró también su agradecimiento a los periodistas por la responsabilidad que tienen al transmitir la información a los ciudadanos.
En un momento distendido, bromeó con su estatura al señalar que encontrar al nuevo vicario será todavía más fácil porque es "pequeñito y resultón".
Más allá de esa anécdota, José Luis Pastor dejó claro cuál será su objetivo en esta nueva etapa. Explicó que llega con ilusión, con ganas de trabajar y con el deseo de fortalecer la presencia de la Iglesia en Melilla.
Anunció además que no llegará solo. Estará acompañado por un equipo formado por cuatro sacerdotes. Uno de ellos ya se encuentra en la ciudad y otros dos se incorporarán próximamente para trabajar de forma conjunta en las distintas parroquias.
Su toma de posesión como vicario episcopal está prevista para el próximo 19 de septiembre, a las 20:30 horas, en la iglesia del Sagrado Corazón. El acto contará con la presencia del obispo y marcará oficialmente el inicio de una nueva etapa para la comunidad cristiana de Melilla, tras ocho años de trabajo de Eduardo Resa al frente del vicariato.








