El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró este miércoles en una entrevista en TVE que avisó con antelación al Gobierno de Pedro Sánchez del incremento de llegadas irregulares de migrantes a la ciudad, antes de la avalancha que se produjo el jueves. Vivas afirmó además que Marruecos "no es un país fiable" y cuestionó la colaboración de las autoridades marroquíes durante la crisis.
Según relató, ya el lunes 27 de agosto trasladó a La Moncloa que durante la semana anterior habían entrado en Ceuta unas 1.500 personas de forma irregular y advirtió de que la situación podía agravarse con rapidez. En esa conversación con el jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Vivas planteó que, de mantenerse el ritmo de llegadas, "si en un día entraban 500 personas, en 10 días entraban 5.000", y alertó de que la ciudad podía terminar en una situación similar a la vivida en mayo.
Al día siguiente, según su versión, contactó con el Ministerio del Interior para exponer la saturación de los recursos de acogida, tanto los centros de adultos como los de menores, y reclamó medidas extraordinarias. En total, Vivas asegura haber formulado cuatro peticiones al Gobierno antes de la gran avalancha: decretar la emergencia nacional al amparo de la Ley de Seguridad Nacional, cerrar la frontera, intervenir al ejército y reforzar los cuerpos y fuerzas de seguridad.
El presidente ceutí sostuvo que el miércoles por la tarde el Gobierno comunicó a Ceuta que no era "jurídicamente factible" decretar la emergencia nacional. Horas después, el jueves a las 10.00 horas, se produjo lo que Vivas calificó de "fatídica en todos los aspectos" avalancha, y trasladó su "máximo dolor y pésame" a las víctimas fallecidas y sus familias.
Vivas dirigió buena parte de sus críticas a Marruecos, del que dijo que "no reconoce la soberanía de Ceuta" y que mantiene bajo su control la frontera española. Rechazó además la tesis marroquí de que la movilización de migrantes se debió únicamente a las redes sociales o a las mafias: "¿Alguien puede pensar que se pueden movilizar 80.000 personas sin que las autoridades locales, me refiero a las de Marruecos, lo perciban?", se preguntó. "El sentido común indica que no es posible", añadió, insistiendo en que Rabat no colaboró durante la crisis.
Por último, el presidente de Ceuta reivindicó su "comportamiento absolutamente leal" con el Gobierno y pidió que se le trate "con la misma lealtad" ahora que reclama ayuda, porque, dijo, "Ceuta no puede seguir viviendo en este estado de angustia".








