El Banco de Alimentos hace una valoración muy positiva del primer semestre de 2026 y repasa las cifras de alimentos que ha entregado a familias y personas en situación de necesidad en la ciudad. En este periodo, han repartido 51.000 kilos aproximadamente, y han atendido a 3.258 personas, de las cuales, 3.189 eran adultos y 60 bebés lactantes. Por otra parte, 43.000 kilos de alimentos eran no perecederos y 8.000 perecederos. Pedro Paredes, su presidente, materializa estos datos señalando que serían unos 851 carros de la compra, con unos 60 kilos por carro.
En cuanto a las derivaciones de emergencia de las distintas administraciones, han sido 572 en total a víctimas de violencia de género y usuarios procedentes de centros de Servicios Sociales, del Ingesa y de la Dirección Provincial de Educación. Estas colaboraciones con el ámbito público han permitido ayudar a 1.907 personas con 23.780 kilos repartidos, en algunos casos con entrega a domicilio y en otros con recogida en las oficinas.
La entidad ha estado impartiendo charlas en centros educativos sobre el desperdicio alimentario, en especial, en lo relativo a evitar el despilfarro en el ámbito doméstico. Un total de 3.137 alumnos y alumnas han acudido a estos encuentros, que son un eje fundamental en la actividad del Banco de Alimentos. Otro de los frentes abiertos era la reivindicación de incluir a Ceuta, Melilla y Canarias en la Política Agraria Común (PAC) para estar en igualdad de condiciones con respecto al resto de territorios de la Península.
En este sentido, el organismo se reunió con Isabel Moreno, senadora por el Partido Popular, para que estos fondos europeos llegasen también a las familias melillenses. La PAC tiene dos vertientes en este sentido, la de los alimentos no perecederos o las tarjetas monedero, que todavía no se han puesto en marcha a nivel local y que tienen muchísima demanda, y luego la parte de frutas y hortalizas. Es en esta segunda partida donde las ciudades autónomas se quedan fuera y no reciben las ayudas correspondientes.
En otros lugares como Almería se están recuperando muchos alimentos, sobre todo, de los invernaderos, por la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. El presidente del Banco de Alimentos denuncia que en Melilla, que no hay sector primario como tal, no llega esa financiación que es tan necesaria, en parte, por cuestiones de logística. De este modo, el Partido Popular ha presentado una iniciativa ante la Comisión de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Senado a la espera de ser aprobada y llevada al Congreso para poder así incluir estos fondos.
Creen que tienen que defender los derechos de los ciudadanos de estos territorios, para que no haya una discriminación con los del resto del país. Asimismo, están entablando conversaciones con la Delegación del Gobierno para aumentar la movilización y obtener los máximos logros en este asunto. Por otro lado, en los últimos meses han establecido acuerdos con los bancos de alimentos de Almería, Motril (Granada) y Málaga para hacer llegar los excedentes del campo a la ciudad de forma solidaria. El organismo se hace cargo de los costes que supone el transporte hasta Melilla. Esperan que, con el tiempo, esta colaboración se consolide y sirva para repartir frutas y hortalizas de manera regular.
Están muy satisfechos con la plataforma de voluntariado con la que cuentan, y agradecen la implicación de todas las personas que participan en cualquier parte del proceso. Tienen convenios de formación con algunas empresas, y ofrecen prácticas profesionales a cursos de Promesa. Gracias a esta labor, es posible completar la recepción diaria de alimentos y la preparación de lotes, ya que son muchas las toneladas que se manejan. Tienen una relación estrecha con asociaciones locales y con particulares; cada parte aporta su granito de arena.
Recuerdan que la colaboración de empresas con el Banco de Alimentos para evitar el desperdicio de alimentos conlleva una rebaja fiscal importante, siempre, con fines solidarios. Para este semestre, la cuesta de septiembre se hace notar en los hogares y la vuelta al cole se complica a veces. Los gastos extraordinarios que suponen los libros o la ropa empujan a algunas familias, incluso con recursos, a solicitar ayuda puntual a los Servicios Sociales o directamente a la entidad.
En este momento, disponen de las donaciones económicas de la exitosa recogida de primavera, y de lo aportado en las distintas iniciativas que emprenden con el Tercer Sector de la ciudad o con las propias autoridades como Policía Local o Nacional. Los estantes están llenos gracias, igualmente, a lo recogido en las actividades organizadas por Cultura o Festejos. La previsión de las campañas escolares y de clubes deportivos, “que nos apoyan mucho”, es bastante positiva. Y, por último, la campaña nacional de la Fundación “la Caixa” “Ningún Hogar Sin Alimentos”, con donaciones económicas para los bancos hasta el mes de julio, ha sido muy significativa.
Tienen próximamente una reunión con la delegada de Mercadona para Málaga, Almería y Melilla, compañía a la que agradecen todo el respaldo que les brindan. En lo que va de año se han recuperado más de 13 toneladas de alimentos del supermercado, y en 2025, fueron 20.350 kilos. Además, están trabajando para instalar la norma ISO 9001 que mejorará la calidad y transparencia en la gestión de procesos. Han estado coordinados estos días por si tenían que intervenir en la frontera melillense, aunque al final no ha sido necesario. Así, el Banco de Alimentos de Melilla continúa su labor y espera que el segundo semestre de 2026 sea igual de fructífero que el primero.








