Llegar a fin de mes no siempre es fácil. Hay familias que encadenan trabajos temporales. Personas que se quedan sin empleo. Hogares en los que el sueldo no alcanza para pagar el alquiler, la comida y las facturas. Para esas situaciones existe el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una ayuda que reciben miles de personas en Melilla y que no se concede de forma automática. Hay que solicitarla y cumplir una serie de requisitos.
En mayo de 2026, un total de 14.893 personas se beneficiaban del IMV en la ciudad autónoma. La nómina destinada a estas prestaciones alcanzó los 2,66 millones de euros y la cuantía media mensual por hogar fue de 711,26 euros. No todos cobran lo mismo ya que el IMV no es una cantidad fija para todo el mundo.
La ayuda se calcula según la situación económica de cada persona o familia. La Seguridad Social fija una renta garantizada y, si los ingresos del hogar están por debajo de ese límite, el IMV cubre la diferencia. Por ejemplo, en 2026 una persona que vive sola tiene una renta garantizada de 733,60 euros al mes. Para una unidad formada por dos adultos o por un adulto y un menor, la cifra sube hasta los 953,68 euros. Y aumenta según el número de miembros de la familia.
Pero no basta con ganar poco. También se tiene en cuenta el patrimonio. Y la situación de la unidad de convivencia.
Requisitos
La solicitud está pensada para personas y familias que se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica. Para acceder al IMV hay que cumplir, entre otras condiciones, los límites de ingresos y patrimonio establecidos para cada tipo de hogar.
Como norma general, el solicitante debe tener entre 23 y 65 años y contar con residencia legal y efectiva en España durante al menos el último año. Hay excepciones para determinados colectivos.
También es necesario que la unidad de convivencia esté formada desde hace al menos seis meses. Es decir, la Seguridad Social no mira únicamente los ingresos de la persona que presenta la solicitud. Estudia el conjunto del hogar y las rentas de quienes forman parte de él.
En el caso de las personas que viven solas hay, además, requisitos específicos sobre la independencia. Los menores de 30 años deben acreditar que han vivido de forma independiente durante los dos años anteriores a la solicitud. Para los mayores de esa edad, el periodo exigido es de un año.
Y luego está la parte económica. El INSS revisa los ingresos y el patrimonio. Se tienen en cuenta los datos fiscales y la situación económica del hogar. Por eso, no se trata simplemente de rellenar un formulario y esperar a que llegue el dinero.
¿Cómo se solicita?
El trámite se puede realizar por internet a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social. La persona interesada debe rellenar la solicitud y aportar la documentación necesaria.
Entre los documentos que pueden solicitarse están los relacionados con la identidad, la residencia, la composición de la unidad de convivencia y la situación económica. La Administración también puede consultar determinados datos directamente con otras instituciones.
El procedimiento puede hacerse con certificado digital o Cl@ve. Y también existe la posibilidad de solicitar el IMV sin certificado electrónico mediante el servicio habilitado por la Seguridad Social.
Antes de presentar la solicitud, además, es recomendable utilizar el simulador oficial. Sirve para comprobar de forma orientativa si se puede tener derecho a la prestación. No sustituye a la solicitud oficial, pero ayuda a saber si se cumplen las condiciones básicas.
Una vez presentada la documentación, el Instituto Nacional de la Seguridad Social estudia el expediente. Y aquí puede llegar una de las partes más desesperantes para quien necesita la ayuda: la espera. Si falta algún documento o hay que comprobar algún dato, el proceso puede alargarse.
Cantidad
El IMV funciona como una red de protección. La cantidad depende de los ingresos que ya tenga la familia.
Una persona que no tenga ningún ingreso y cumpla los requisitos puede acercarse a la renta garantizada que le corresponda. Pero si ya cobra un sueldo, una pensión u otra prestación, el importe del IMV se reduce. La ayuda cubre la diferencia entre esos ingresos y el umbral fijado.
También existe el Complemento de Ayuda para la Infancia, dirigido a hogares con menores y con determinados niveles de renta. Puede cobrarse junto al IMV o, en algunos casos, aunque no se tenga derecho a la prestación completa.
En Melilla, los datos muestran el peso que tiene esta ayuda en muchos hogares. Y detrás de cada cifra hay una situación distinta. Una familia con niños. Una persona que ha perdido su empleo. Un hogar que sobrevive con ingresos muy bajos.
A nivel nacional, el IMV llegó en junio de 2026 a 860.458 hogares, en los que vivían más de 2,6 millones de personas. La cuantía media fue de 507 euros al mes por hogar. En más de dos tercios de las familias beneficiarias había menores.
El objetivo de la prestación es garantizar un mínimo de ingresos. No resolver todos los problemas. Pero sí evitar que una familia se quede sin lo básico.








