Coalición por Melilla (CpM) ha anunciado que registrará próximamente una iniciativa en la Asamblea para que la Ciudad Autónoma conceda un reconocimiento institucional al general Manuel Romerales Quintero, comandante general de Melilla que fue fusilado el 28 de agosto de 1936 tras negarse a secundar el golpe militar. La propuesta coincide con el próximo 90.º aniversario de su ejecución y, según la formación, pretende saldar una "deuda histórica" con quien defendió la legalidad vigente en uno de los episodios más decisivos de la historia de España.
En una nota de prensa, CpM sostiene que Melilla debe reconocer públicamente la figura de Romerales y considera que la ciudad mantiene una responsabilidad pendiente con quien ostentaba la máxima autoridad militar en la plaza cuando se produjo el levantamiento de julio de 1936. La formación recuerda que el general fue sometido a un consejo de guerra el 26 de agosto de ese año y ejecutado dos días después.
La formación melillense subraya que Melilla fue el lugar donde el golpe de Estado se adelantó un día al resto de España y recuerda que, en apenas una hora, los sublevados lograron controlar tanto el Ayuntamiento como la Comandancia Militar, pese a la oposición del entonces comandante general. Según expone CpM, tras aquellos acontecimientos Romerales fue detenido, juzgado y finalmente fusilado.
Asimismo, la formación destaca que los restos del militar descansan actualmente en un nicho del Cementerio de la Purísima y asegura que la inscripción existente no hace referencia al rango que ostentaba cuando fue ejecutado. A juicio de CpM, esta circunstancia refleja la ausencia de un reconocimiento institucional hacia quien consideran que cumplió con el juramento realizado como militar al mantenerse fiel a la legalidad establecida.
En este sentido, el partido afirma que Manuel Romerales "no fue un revolucionario, sino un general de carrera" que decidió mantener su compromiso con el orden legal vigente, aun sabiendo las consecuencias que ello podía acarrearle. La formación sostiene además que, durante años, Melilla mantuvo en su callejero nombres de personas que participaron en su destitución y ejecución, mientras que el del comandante general continúa sin figurar en ningún espacio público de la ciudad.
La iniciativa que CpM llevará a la Asamblea contempla cinco medidas concretas. En primer lugar, propone dedicar una vía pública o la glorieta situada junto a la Comandancia General a Manuel Romerales Quintero. En segundo lugar, plantea solicitar al ministerio competente la declaración de reconocimiento y reparación personal prevista en el artículo 6 de la Ley 20/2022, de Memoria Democrática.
La propuesta también incluye dignificar su sepultura mediante la incorporación de una inscripción que recoja su rango militar y las circunstancias en las que perdió la vida. Asimismo, CpM plantea culminar la revisión del callejero y de los honores concedidos conforme al artículo 40 de la citada Ley de Memoria Democrática.
Como quinta medida, la formación propone elaborar, en colaboración con historiadores y entidades melillenses, un itinerario de memoria dedicado a los acontecimientos ocurridos el 17 de julio de 1936 en Melilla.
CpM considera que la ciudad tiene una responsabilidad singular por haber sido el lugar donde comenzó el golpe de Estado y sostiene que esa circunstancia obliga a realizar un reconocimiento institucional a la figura del general Romerales. En este sentido, la formación insiste en que su propuesta no persigue reabrir heridas, sino corregir una situación que califica de "asimetría histórica" y dar cumplimiento a las obligaciones recogidas en la Ley 20/2022, de Memoria Democrática.
Por último, la formación expresa su deseo de que la iniciativa sea aprobada por el conjunto de la Asamblea de Melilla y que el acto de reconocimiento institucional cuente también con la presencia de la autoridad militar. A juicio de CpM, el 90.º aniversario del fusilamiento de Manuel Romerales Quintero constituye una oportunidad para que la ciudad reconozca oficialmente la figura del que fuera comandante general de Melilla y repare su memoria desde el ámbito institucional.







