• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
lunes 13 de julio de 2026   - 02:01 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Cultura y Tradiciones

El viaje de Cristina Hernández hacia un universo propio entre luz, capas y fragmentos

Diosas, símbolos ancestrales y collages concebidos como relatos visuales, la artista melillense vive un momento de expansión creativa que la ha llevado a exponer en Barcelona y Málaga

por Alejandra Gutiérrez
13/07/2026 11:17 CEST
El viaje de Cristina Hernández hacia un universo propio entre luz, capas y fragmentos

Cristina Hernández junto a su obra en la exposición INTERPIEL, galería Miim Spais de Mireia Vilar, Barcelona (8-28 julio). -Cedida por Hernández-


Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

"Es como si hubiese alcanzado una mayoría de edad". La frase surge cuando Cristina Hernández habla de sus collages digitales convertidos, por fin, en obras físicas, impresas y expuestas en galerías y centros de arte. Sin embargo, la sensación de madurez que transmite la expresión parece ir mucho más allá del soporte de sus creaciones. También habla de un momento vital y artístico. La profesora, escritora, poeta y creadora melillense atraviesa una etapa de expansión en la que su universo creativo, construido durante años desde la investigación, la literatura y la exploración simbólica, ha comenzado a encontrar un espacio propio en distintas ciudades españolas.

Lejos de exhibir entusiasmo por la idea de internacionalización, Hernández comenta que ha dejado de otorgar una importancia excesiva al hecho de exponer fuera de España. Aunque su obra ya ha viajado a Venecia y ha formado parte de una muestra virtual en Argentina, la artista asegura que ahora le interesa especialmente consolidar su presencia en el territorio nacional y establecer vínculos más duraderos con determinados espacios culturales. De hecho, confiesa que Andalucía se ha convertido en uno de sus grandes objetivos de futuro, tanto por la riqueza de su tejido artístico como por la posibilidad de generar relaciones estables con galerías y colectivos.

La reflexión nace también de una convicción ligada a su trabajo. Hernández sostiene que una obra digital y una obra física generan experiencias completamente distintas. Explica que el impacto de un collage cambia cuando abandona la pantalla y se convierte en un objeto tangible, capaz de dialogar con el espectador desde la cercanía, desde la contemplación pausada y desde la presencia material de las luces, las texturas y las capas que conforman cada composición.

Ese proceso de transformación ha marcado los últimos meses de su trayectoria. Durante el mes de junio participó en una exposición colectiva organizada por la cooperativa internacional de galerías The Holy Art, en Barcelona, donde presentó cinco collages en formato virtual. La experiencia, comenta, le permitió acceder a un público internacional y, especialmente, reflexionar sobre el sentido de su obra a través de una entrevista publicada por la propia organización. Más que la exhibición en sí misma, la artista valora la posibilidad de explicar qué persigue con sus imágenes, cuáles son sus inquietudes y hacia dónde pretende dirigir su trabajo.

Pocas semanas después, del 1 al 12 de julio, su obra viajó hasta Málaga para integrarse en la exposición colectiva La Malagueta, celebrada en la Casa del Socorro y organizada por las curadoras italianas Ada Ferrandes y Melania Fusaro, con la colaboración de Raffaella Solfanelli. Allí presentó El carro de Ariadna, una de las piezas pertenecientes a su nueva serie de collages, esta vez en gran formato y de manera física.

La experiencia malagueña supuso para la artista una suerte de revelación. Hernández describe la Casa del Socorro como un espacio extraordinario, un edificio que, además, guarda un inesperado vínculo con Melilla al haber sido diseñado por el mismo arquitecto que proyectó la iglesia del Sagrado Corazón. Pero más allá de la arquitectura, la creadora destaca el ambiente artístico que encontró en el lugar y la intensa actividad cultural impulsada por colectivos como La Casa Amarilla. En ese contexto, reconoce haber sentido que había encontrado un espacio en el que su obra podía crecer y dialogar con otras propuestas contemporáneas.

La misma sensación de avance profesional la ha acompañado en Barcelona. Desde el 8 y hasta el 28 de julio participa en la exposición colectiva INTERPIEL, en la galería Miim Spais, dirigida por la artista y galerista Mireia Vilar. Allí muestra seis de sus collages, además de láminas y algunos de sus libros, ofreciendo una visión más amplia de un universo creativo en el que la poesía y la imagen se encuentran permanentemente entrelazadas.

Hernández asegura que estas experiencias le han permitido descubrir otra dimensión del hecho expositivo. En este sentido, las muestras colectivas se han convertido en espacios de aprendizaje y de intercambio, lugares donde puede conocer el trabajo de otros artistas, compartir inquietudes y establecer conexiones que enriquecen su propia mirada. Más allá de la exhibición, entiende el arte como un territorio de encuentro y de diálogo.

 

1 de 2
- +

Y es precisamente la idea de diálogo la que atraviesa toda su producción artística. La creadora melillense insiste en que sus collages nunca son imágenes aisladas o meramente decorativas. Cada una de sus obras constituye un relato en sí mismo y forma parte, al mismo tiempo, de una narrativa mayor. La disposición de las piezas en una sala responde siempre a una intención concreta, hasta el punto de que una serie de collages puede leerse como una secuencia o como una tirada de cartas del tarot, donde las imágenes establecen relaciones entre sí y generan nuevas interpretaciones.

La artista explora esa dimensión narrativa desde hace años también en su poesía. Comenta que en muchos de sus textos juega con la estructura visual del poema para que el lector pueda construir diferentes itinerarios de lectura. Ese mismo procedimiento lo traslada ahora al collage, invitando al espectador a establecer sus propias conexiones sin que ello implique despojar a la obra de la visión original de quien la creó.

En este sentido, Hernández se muestra especialmente firme. Considera que las interpretaciones del público enriquecen y amplifican el significado de una obra, pero rechaza la idea de que la mirada del artista desaparezca una vez la creación es compartida. La esencia, afirma, permanece siempre en la intención con la que fue concebida.

Detrás de cada una de sus imágenes se encuentra un extenso universo de referencias culturales y espirituales. La artista explica que sus collages nacen de años de lecturas e investigaciones y se sustentan en las sabidurías ancestrales, la filosofía clásica, el hinduismo, el cristianismo, el espiritismo, la antropología, la geometría sagrada, la literatura universal y la historia de las mujeres. Sus composiciones, añade, pueden definirse como "collages espirituales", estampas concebidas para conmover, suscitar preguntas y generar procesos de reflexión.

La figura femenina ocupa un lugar esencial en ese universo simbólico. Diosas, sabias, sacerdotisas y creadoras del cosmos protagonizan muchas de sus obras y se convierten en metáforas del conocimiento, la creación y el poder transformador. Precisamente, estas imágenes conforman la serie Las sabias y sagradas, integrada por veintidós divinidades femeninas que protagonizarán en octubre su gran exposición individual en el Club Marítimo de Melilla.

Antes de ese regreso a casa, la artista participará en septiembre en Madrid con The Lovers, una propuesta creada para el proyecto Free Colors, impulsado por el escultor Fluque. El trabajo, concebido como un juego de mesa visual, plantea interrogantes sobre las relaciones humanas, la diversidad afectiva y las distintas maneras de amar.

Para ello, Hernández se inspira en el mito del andrógino de Platón y en el shaktismo hindú. La artista reflexiona sobre la idea de la complementariedad y sostiene que el amor no consiste en buscar a alguien que complete nuestras carencias, sino en encontrar a quien sea capaz de ampliar aquello que ya somos. Desde esa premisa, sus collages se convierten en un espejo que invita al espectador a cuestionarse la forma en que se relaciona consigo mismo, con los demás y con el mundo que le rodea.

En el fondo, toda la obra de Cristina Hernández parece responder a una misma pulsión: la de reconstruir. El collage se convierte así en su lenguaje más natural y el terreno propicio para sembrar todo su imaginario. La propia artista comenta que esta técnica la define porque está hecha de fragmentos, de piezas aparentemente inconexas que, al unirse, adquieren un nuevo significado.

Esa misma lógica parece explicar también su trayectoria. Profesora, investigadora, poeta y creadora visual, Hernández continúa ensamblando disciplinas, conocimientos y símbolos para construir un universo profundamente coherente. Un territorio donde la literatura conversa con la imagen, donde la espiritualidad se convierte en relato y donde cada fragmento, por pequeño que sea, termina encontrando su lugar entre la dimensión de la luz que profundiza su significado.

Tags: collage digitalcristina hernandez

RelacionadoEntradas

Vox propone aprovechar las viviendas militares en desuso para combatir la exclusión residencial

hace 2 horas

Nuevas Generaciones de Melilla destaca su protagonismo en el Congreso Nacional de Valladolid

hace 2 horas

Jorge Vera destaca en la UIMP el papel del Programa TándEM en la mejora de la empleabilidad juvenil

hace 2 horas

Melilla estrenará Derecho como grado independiente y prepara Podología para 2027

hace 2 horas

Intervenidos en el aeropuerto de Melilla 83 bolsos falsificados valorados en más de 62.000 euros

hace 3 horas

La CAM presenta una convocatoria de 70.000 euros para impulsar la investigación en la UGR

hace 3 horas

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más visto

  • Cedida

    Excursión cultural en Alhucemas

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Asociación de Vecinos Hipódromo rinde homenaje a Ramón Mateo Abellán en su tradicional comida por la Virgen del Carmen

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El coronel Enrique Javier Rivera Sánchez asumirá la Delegación de Defensa en Melilla este miércoles

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El CD Higicontrol Melilla, campeón de liga

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Juan José Lloréns escribe la historia que no cabía en miniatura

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023