Marruecos ha vuelto a suspender la actividad de la aduana comercial de forma unilateral y temporal este verano, con motivo de la Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026.
Por lo pronto, la aduana permanecerá cerrada hasta la finalización de este dispositivo.
Según confirmaron a este medio Juan Francisco Pérez Quiles, de la Agencia Quiles y Antonio Mena, presidente del Colegio de Agentes de Aduana de Melilla las autoridades marroquíes procedieron al cierre de la aduana el pasado 15 de junio y está previsto que la situación se mantenga hasta el próximo 15 de septiembre.
Quiles ya confirmó la repetición de este escenario a la cadena Ser Melilla. Un cierre que también fue confirmado hace varios al diario 20minutos por parte de la presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), Arantxa Campos.
Por otro lado, fuentes aduaneras consultadas por El Faro aseguran no haber recibido ninguna comunicación oficial al respecto. Sin embargo, destacan que, ante la inexistencia de movimientos comerciales, el impacto es prácticamente nulo.
"Como no se está haciendo nada en ningún sentido, si Marruecos ha puesto esa norma por la OPE, como el año pasado, esta no tiene trascendencia alguna".
Cabe recordar como el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ya alegó el año pasado que el acuerdo bilateral vigente permite “modular” o incluso “detener temporalmente” el tránsito de mercancías en periodos de especial afluencia, como la OPE, justificando así la suspensión de la actividad comercial.
De este modo, la OPE vuelve a ser el motivo esgrimido para mantener interrumpido el intercambio de mercancías entre ambas partes, al menos hasta la conclusión del operativo estival.
Toda esta situación se produce, además, en un contexto marcado por un tráfico comercial mínimo, prácticamente a cuentagotas
Sin normalidad
El artículo, que recoge las opiniones de representantes del tejido empresarial y de expertos, entre ellos el director del Observatorio de Ceuta y Melilla, Carlos Echeverría, expone que los intercambios comerciales han sido muy reducidos desde enero de 2025. Asimismo, recuerda que las autoridades marroquíes mantienen restricciones sobre los productos que pueden acceder a su territorio y limitan los volúmenes de mercancías autorizadas.
Los representantes empresariales de ambas ciudades también denunciaban las dificultades para aplicar el régimen de viajeros. Una situación que, según sostienen desde hace años, está perjudicando a la actividad económica de Ceuta y Melilla.
Ante este escenario, los empresarios aseguran haberse visto obligados a buscar nuevas alternativas económicas y lamentan la falta de avances en una cuestión que consideran estratégica para el futuro de ambas ciudades autónomas.
Cierre de la aduana en 2025
Hace justo un año, el 8 de julio del año pasado, Marruecos cerró la aduana comercial de forma unilateral con Melilla y Ceuta, que no volvió a abrir hasta septiembre. La justificación era que el acuerdo bilateral vigente permite "modular" o "detener temporalmente" el paso de mercancías durante periodos de especial afluencia, como la OPE.
Sabrina Moh criticó el verano pasado el uso político de la situación y lo que consideró una “intención de alarmar” por parte de algunos responsables institucionales.
El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, insistió entonces en que la decisión era una muestra más de la falta de compromiso real por parte de Marruecos con la normalización aduanera y un agravio hacia la economía de las ciudades autónomas.
Preocupación del Consejo de Colegios Aduaneros
El Consejo General de los Colegios de Agentes de Aduanas y Representantes Aduaneros expresó hace varios meses su preocupación por la situación operativa de los agentes aduaneros en Melilla.
El órgano profesional señaló que en Melilla persiste una notable incertidumbre sobre aspectos prácticos de la operativa aduanera, en un contexto marcado por ajustes normativos y administrativos que afectan al despacho de mercancías, certificados, garantías fiscales y autorizaciones.
La inquietud se sumaba a las dudas ya expresadas por agentes y transitarios melillenses sobre la operativa real de la aduana comercial con Marruecos. Entre las principales preocupaciones figuran la falta de información pública, el tratamiento de Melilla como tercer país por parte de Marruecos, los aranceles aplicados y la ausencia de respuesta oficial a las cartas remitidas al Gobierno.
Por todo ello, el sector reclamó ya entonces claridad, procedimientos definidos y medidas concretas que garanticen una operativa aduanera segura y eficaz en Melilla.








