La Consejería de Medio Ambiente y Naturaleza de la Ciudad Autónoma de Melilla ha presentado una nueva campaña institucional con el objetivo de promover el uso del servicio gratuito de recogida de enseres domiciliarios y reducir la presencia de muebles y electrodomésticos abandonados en la vía pública. La iniciativa, presentada por el consejero de Medio Ambiente, Daniel Ventura, busca reforzar la concienciación ciudadana sobre la importancia de utilizar los canales adecuados para la eliminación de residuos voluminosos, evitando así su depósito en la calle o junto a los contenedores.
Durante la presentación, el consejero ha explicado que la campaña pretende llegar directamente a los ciudadanos mediante un mensaje sencillo y comprensible, recordando que el servicio municipal de recogida de enseres permite deshacerse de este tipo de objetos de forma totalmente gratuita y en un plazo máximo de 24 horas. En este sentido, ha insistido en que se trata de una herramienta ya conocida por muchos melillenses, pero que aún requiere mayor difusión para evitar prácticas incívicas que afectan a la convivencia urbana.
La campaña se apoya en una idea central que contrapone el esfuerzo que supone abandonar un objeto voluminoso en la calle con la facilidad de realizar una simple llamada telefónica. Bajo este enfoque, se busca evidenciar que resulta más cómodo y responsable contactar con el servicio municipal que trasladar o depositar ilegalmente muebles o electrodomésticos en la vía pública, una acción que además puede derivar en sanciones económicas que alcanzan hasta los 3.000 euros.
El mensaje también incide en el impacto negativo que este tipo de conductas tiene sobre el entorno urbano, ya que la presencia de enseres abandonados no solo deteriora la imagen de la ciudad, sino que también afecta a la salubridad, a la accesibilidad de los peatones y a la correcta gestión de los espacios públicos. La Consejería subraya que estos residuos generan obstáculos en aceras y zonas comunes, obligando en ocasiones a los ciudadanos a esquivarlos, lo que repercute en la calidad del entorno cotidiano.
Para dar mayor visibilidad a la campaña, se han elaborado diversas piezas gráficas con colores llamativos que ponen el foco en los objetos que con mayor frecuencia son abandonados en la vía pública, como colchones, sofás, lavadoras, neveras, armarios y otros electrodomésticos o muebles. Estas creatividades buscan transmitir de forma visual el problema y, al mismo tiempo, reforzar el mensaje de que existe una alternativa sencilla, rápida y gratuita para su retirada.
El funcionamiento del servicio municipal es simple y accesible para toda la ciudadanía. Los vecinos que necesiten deshacerse de enseres voluminosos solo tienen que llamar al teléfono 952 68 47 65, donde podrán acordar con el servicio técnico el día y la hora de la recogida. Posteriormente, el personal especializado se encarga de la retirada del material en el punto indicado, sin ningún coste para el ciudadano. Además, existe la posibilidad de llevar directamente estos objetos al punto limpio, donde también son aceptados de forma gratuita.
Durante la presentación, se ha insistido en que la correcta utilización de este servicio contribuye de manera directa a mantener la ciudad más limpia y ordenada, evitando la acumulación de residuos en espacios públicos y facilitando la labor de los servicios municipales de limpieza. La campaña también pretende fomentar la responsabilidad individual como elemento clave en la conservación del entorno urbano.
El consejero ha destacado que el objetivo principal es erradicar la práctica de abandonar enseres en la calle, una conducta que, pese a contar con una alternativa gratuita y eficaz, todavía se produce en distintos puntos de la ciudad. En este sentido, ha subrayado que la colaboración ciudadana es esencial para lograr una Melilla más limpia y sostenible, en la que el uso responsable de los servicios públicos sea la norma general.
Asimismo, la campaña incluye un componente disuasorio importante al recordar las sanciones previstas por el abandono de este tipo de residuos en la vía pública. Desde la Consejería se recalca que estas multas pueden alcanzar hasta los 3.000 euros, una cantidad considerable en comparación con el coste cero del servicio municipal de recogida, lo que refuerza el mensaje de prevención.
En conjunto, la iniciativa combina concienciación, información y advertencia para promover un cambio de hábitos en la ciudadanía. Con un mensaje directo y herramientas accesibles, la Ciudad Autónoma de Melilla pretende reducir significativamente la presencia de enseres abandonados y mejorar la calidad del espacio urbano mediante la implicación activa de los vecinos.








